Eterno primaveral
en nuestro año,
calidez y calidad,
pertenencia suma,
arraigo que se confirma
y firmeza que se conforma
hasta lo indefinido:
el mismo ahínco,
la misma entrega,
idéntico interés sumo,
la quemazón sin llamas,
el eterno rescoldo,
vida que es vida
hasta el último suspiro.
¡Ojalá que al unísono!

Mi mujer dice que de " al unísono" nada, que ella no tiene prisa.
ResponderEliminarNo se me ha actualizado esta entrada en mi lista de blogs amigos. No eres el único que le pasa: ha estado pasando a varios estos últimos días.
Un abrazo.
Tu mujer tiene razón. Cayetano. Las prisas no son buenas consejeras. No sé optimizar esta herramienta, tampoco si es ella o soy yo (seguramente yo) quien ha perdido el paso de la actualidad tecnológica.
EliminarUn abrazo.