08 junio 2010

CONTRAPUNTO

Estoy buscando tus formas
por el espejo espeso de la sal marina,
y una ola me salpica una brizna
de tu presencia esquiva
anegándome de sobresalto.

¿Cómo aquí? –me pregunto-

Yo te buscaba en el vacío intolerante
de una mirada fugitiva, y apareces
en el borde gaseoso del silencio
como un aparecido revestido de sol,
un destello, un brinco bronco de exaltada
armonía en noche ciega.

He dejado en el aire pautado
el pentagrama de tu estruendoso silencio,
y me retrotraigo a un tiempo soñado.

En los oídos, tu música azulada;
en mis manos, tu palpo electrizante;
en mis ojos, tu imagen incólume;
en mi olfato, tu aroma sereno;
en mi boca, tus besos de meloja;
en mi alma, tu esencia misma:
la presencia que destila la memoria.

2 comentarios:

  1. Una poesía preciosa que me ha encantado leerla, tanto me ha gustado, que la he leido una y otra vez.
    Esa búsqueda incansable del amor, esa lucha por conseguir la felicidad, ese tiempo de ensoñación que hace que nuestros corazones palpiten a un ritmo desenfrenado.Te felicito por tu sentir, por tu poesía y por tu gran sensibilidad.

    Un fuerte abrazo

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  2. Detrás de este rubor que ahora me enciende, muchísimas gracias, amiga Nerim.

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