28 junio 2010

ALMA DESABROCHADA

Hoy he amanecido con el alma desabrochada,
desperezando miedos a 200 kilómetros de distancia,
acunando mimos a su descendencia y poniendo en ello la vida.
Se me ha desubicado el pensamiento, desalquilado
de presente y con un mal augurio injertando turbación.
Quisiera estar a su cabecera, tomar entre mis manos
su pálpito de vida, y acompasar mi desenfreno
a su dormición inducida. Guardar silencio, hacer pasillo,
estar presente en su regreso y abrirle cobijo
en el paréntesis paterno de mis brazos almohadillados.
Quisiera ser su arrullo, la sonrisa que ilumine su despertar,
el aroma que sólo reconoce el subconsciente y me haga cognoscible,
la brisa dulce que acaricie su pelo con púas romas y blandas;
pero estoy aquí, aunque no dejo de pensar en ella y de soñarla.

1 comentario:

  1. Preciosa manera de describir horas de angustia a distancia. Sé muy bien lo que se siente, lo mismo me pasó cuando mi amatxu estuvo tan lejos y tan enferma. Una siente como se desgarra el alma, y la impotencia tan grande ante el asalto de pensamientos negativos.
    Espero que todo haya salido bien y que reine la calma de nuevo en vuestros corazones.

    Un fuerte y cálido abrazo

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