01 octubre 2017

LA ALAMEDA SE HA CUBIERTO DE PASOS



A Julia López Pomposo


La Alameda se ha cubierto de pasos y también de hojas para alfombrar el suelo que tú pises. Es un bullir de vidas agitadas que no se adormecen ni de madrugada. Los plátanos dan ahora sombras amarillas, entre pajizo y ocre ojeroso y, como si obedecieran cada una a su propio reloj, caen musitando cabriolas para alfombrar el suelo y mullir el paso de los enamorados silenciosos y de los borrachos vociferantes. Amanece más tarde y anochece poco después de la media tarde, cuando todavía los bostezos no han sido abotonados ni reprimidos. Los bancos están deshabitados y los veladores incitando al consumo y luciendo una media sonrisa pícara y provocadora. Esta es la hora intensa de la caída masiva de hojas, el momento de la brisa que aconseja cerrar el primer botón de la camisa y limpiar de nuevo las gafas. Busco por entre las cabezas y las sombras tu pálida sonrisa, con la que reconfortar esta desnudez de no encontrarte. Si has huido, echa migas de pan a las que me conduzcan el hambre de este encuentro fallido que me atormenta. Se ha cerrado la noche y sólo veo llorar a las escasas estrellas que hacen causa común conmigo y se han asomado a la escena. Se masca la tragedia sin que yo pueda reducir la distancia que nos separa. No te he dicho que traigo estuchado el perdón con el que reconciliarnos, pero a estas alturas sólo encuentro desaliento con el que empaquetar la búsqueda entre el anonimato de este gentío bullicioso que nada me dice.

10 comentarios:

  1. Como dice la canción de Sabina: estaban todos, menos tú.
    Un abrazo, Paco.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A cada uno nos falta lo que añoramos, Cayetano.

      Un abrazo.

      Eliminar
  2. Me aparté del camino cubierto de huellas y me adentré buscándote donde no hubiese pisadas, donde nadie hubiera...
    'Al otro lado del rio, la brisa parece más suave, el sol, la vida, los mares..'🎼

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buscar y no encontrar, aún en medio de una multitud, es una estrepitosa soledad, Merche.

      Un abrazo.

      Eliminar
    2. Vaya... un encuentro fallido que te atormenta...

      Eliminar
    3. No nos gustan los fracasos, Tracy, y de ahí, todo lo demás.

      Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  3. El otoño siempre nos trae algún recuerdo, que nos para en el camino y nos induce a buscar entre gente anónima a alguien entrañable...Puede que, esa bendita y mágica sincronía remita nuestros sentimientos a su lugar de destino y nada sea en vano, aunque el silencio nos lleve al desaliento y a la nada...
    Mi gratitud y mi abrazo por tu bella prosa, amigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una vez más mil gracias, María Jesús, por tu tino y tu cercanía conmigo.

      Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  4. Pareciera que son pocas las estrellas que tienen causa común con la persona de noble corazón, cuando todo está tan violento.
    Un abrazo muy fuerte, Paco, más especial que los anteriores. Que nada te haga perder el ánimo y la esperanza.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Con frecuencia, este rincón es salvaguarda en lugar de reclusión; un espacio donde evitar la contaminación de aquello que no me satisface. Muchas gracias, Sara.

      Un abrazo especial.

      Eliminar