05 diciembre 2012

AMANECIDA

Fotografía de José Antonio Tamayo


En las palmeras de la plaza
los primeros cánticos  —dúo de voces—
entre gorriones y vencejos;
por la ventana se filtra la vida
que reclama incorporarse
para asistir a la inauguración
de esta nueva amanecida.
Sobre los tejados de Ojén,
la veleta galopa a trote de corcel
en dirección suroeste
como queriendo escapar
de esos rayos cálidos que ya son inminentes;
allá al fondo, como telón decorado,
una mezcla de azules, rosados y grises
luchan cuerpo a cuerpo
por ser los más fuerte y, en la preponderancia,
tintan la paleta del cielo
de augurios sugerentes.
Bajos los tejados,
los primeros bostezos, y en mi memoria,
el olor a pan tierno y la alcuza de aceite
llamando al desayuno.

30 comentarios:

  1. Bien describes tus recuerdos de Ojén y de tu niñez. Yo aún no me he acostado y ya estoy amaneciendo aquí pero sin alcuza ni pan tierno.
    Asi que buenas noches y deso que amanezcas genial
    Bss

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    1. Yo no soy muy dormilón, como tampoco lo era de joven, pero prefiero el amanecer a trasnochar. En mi recetario de cocina íntima, cada mañana, siempre, pan tostado y aceite, con sus variantes si los medios lo hacen posible: tomate, jamón... en ese pan y en ese aceite está mi infancia, mi pueblo, mis padres...
      Besos

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  2. Ni tú ni yo podremos olvidar jamás esos colores, esos olores que nos retornan a la niñez.

    Un abrazo Fco.

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    1. Frente a la casa donde nací había un horno de pan que aromatizaba la calle a primeras horas de la mañana. Era un horno que se caldeaba con la quema de retamas, lentiscos, romero, enebro... Ese es el aroma más imperecedero que guardo de la niñez. Cuando salía de la escuela me gustaba irme al horno y ayudar a llevar los panes ya fermentados hasta la boca del horno; amasaban a puño, le ponían levadura natural y tapaban los panes con una manta para que fueran subiendo. No se conocían las prisas, el pan duraba varios días sin ponerse duro... Es una pena que se hayan perdido tantas cosas de calidad. Gracias, Elena, por acompañarme a este paseo íntimo a la niñez.
      Besos

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  3. "por la ventana se filtra la vida"
    Bonita frase, entronca con lo que a veces he escrito yo, te explico en mi estudio donde paso muchas horas, de frente tengo una ventana DE LA VIDA por donde veo sin mirar, abrazos Josep

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    1. Aquí está usada como metáfora, Josep, pero tú y yo sabemos que por la ventana entra la vida, esa vida que nos empuja a salir a la calle sin importar las dificultades.
      Fuerte abrazo.

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  4. Muy bien descrita esas amanecidas, esos despuntares del alba de Ojen, esos recuerdos que nunca se van. Abrazos y buen día, Francisco.

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    1. Gracias, Paco. Tus afirmaciones son para mí como obtener buenas calificaciones y progresar adecuadamente.
      Un abrazo

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  5. Yo me pido "primer" para ese amanecer y desayunar "tostadicas"
    recién hechas con esa alcuza que nos ofreces.
    Bueniiiiiiiiiiisimas tienen que estar, tanto como tu poema.
    Un abrazo y feliz despertar.

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    1. En la respuesta a Elena he hablado de cómo era ese pan, Paco, y seguro que te apuntas a una buena rebanada. Mi padre solía cortar el pan en la mesa y preguntaba, "¿quieres pan de rico o pan de pobre?, ¡pan de rico, papá!" Entonces te daba un trocito pequeño. "¡Te pedí pan de rico!" "Por eso, los ricos comen menos pan porque tienen otras cosas".
      Un abrazo

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  6. Hermosos versos para hablar de tu querido Ojén... de tus recuerdos de antaño. La foto que compartes es realmente bella... esos colores lo dicen todo!!! Besos mil, primo!!!!

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    1. De nuestro querido Ojén, prima. José Antonio es una persona muy válida y meritoria, a pesar de no bajar nunca de su silla de ruedas. Uso algunas de sus fotos que me traen sugerencias. El poema surgió mirando la foto y encajando palabras.
      Muchos besos

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  7. Una bella descripción de un amanecer amable y amigo, desayuno incluido. Podría ser también una hermosa prosa poética.
    Saludos.

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    1. Me conformo con que sea mi decir. Los catálogos no son una ciencia exacta y con frecuencia no son capaces de abarcar toda la panoplia de las posibilidades creativas. Lo que importa, Aurora, es que te has sentido invitada a despertar para ver el milagro de esa nueva amanecida y hasta has desayunado. Gracias por tu presencia.
      Un beso

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  8. Comprendo perfectamente ese estremecimiento de paz y sencilla felicidad que se siente cuando uno participa de ese renacer del día que se inicia al alba. Y si ello va unido a los recuerdos de la infancia o de la juventud... ¡para qué contar!
    Yo también prefiero madrugar a trasnochar.
    Un saludo.

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    1. Es que la felicidad está en lo sencillo, Cayetano, en lo simple, y no me dirás que no es sencillo un trozo de pan con aceite después de un dulce despertar.
      Un abrazo

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  9. Enhorabuena, Francisco, por tan excelente texto.
    Un abrazo

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    1. Gracias, Antorelo, te has ganado un cafelito, ¿te apetece una tostada con aceite de oliva virgen?
      Un abrazo

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  10. Precioso amanecer!!.Con tus letras Francisco, he viajado a un pequeño pueblo del sur, adorado y querido para mi, pues ahí nació mi añorado padre, vivió su niñez, su adolescencia y luego como tantos otros emigró para buscarse la vida... Un lugar donde regresamos sin falta todos los veranos, a disfrutar de su paisaje, a reencontrarnos con los amig@s y familia, y sobre todo a disfrutar de ese "olor a pueblo", (lo digo, con todo el cariño).

    Gracias por compartir tan hermosas sensaciones, :)

    Un abrazo

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    1. Ojalá nos encontremos este próximo verano. Mi pueblo es Ojén y mi playa y mi otro pueblo es Marbella. Gracias por tu comentario y confidencia.
      Un abrazo

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  11. Que belleza de amanecer...lleno de aromas y colores.....muaaaaaaaa, muy lindoo!

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    1. Lo que tú sellas con un beso yo no me atrevo a discutirlo. Muchas gracias.
      Besos

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  12. No me extraña que la fotografía haya inspirado estos versos, Francisco, porque es maravillosa. ¿Quién dijo que el blanco de la cal siempre era blanco o que el cielo es azul? Me gustaría montarme en el caballo veleta y perderme entre las nubes rosáceas del amanecer.
    Un saludo

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    1. Ahora estoy en Sevilla, Carmen, pero para este verano podemos intentar montar al caballo y cabalgar los vientos. Gracias infinitas.
      Besos

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  13. QUE BELLO POEMA Y ESE AMANECER TAN SOÑADO LLENO DE MATICES QUE INVITA A UN NUEVO DIA.
    PRECIOSO QUERIDO FRANCISCO.
    BESOS

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    1. Gracias, Luján, por tus palabras cariñosas.
      Besos

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  14. Jo,qué bonito Francisco.
    Ha sido como retroceder a aquellos despertares infantiles de los domingos,con el pan tostado,el aceite, la mantequilla y el aroma del café y la leche impregnando el hogar,mientras el sol se desperezaba sigiloso.
    Precioso de verdad.
    Besos.

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    1. Me alegro haber despertado en ti esos recuerdos, Marinel.
      Besos

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  15. Hola Paco. ¡¡Qué belleza de amanecer!!
    Precioso el poema. Bien se ve que describes con los ojos cerrados los amaneceres de tu pueblo. Me encantan los colores tan suavitos con los que comienza el día.
    Saludos y besos

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  16. Amigo Francisco Espada, no sé que decir.
    Yo creo que si me encargaras "como me han encargado alguna foto" a pesar de no ser fotografo, no creo que entre las miles y miles de fotos, no creo que hubiese acertado con la foto y lo bién descrita con tú poema, que dan ganas de cojer un trozo de pan recien traido del horno "calentito" con aceite y un vaso de café y volver a desayunar...
    Un fuerte abrazo Francisco.
    Y gracias por mencionarme, las fotos las hago por distraerme, pero jamás pensé en ver una tan bién descrita. J. A. T. P.

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