07 julio 2015

LLEGUÉ POR EL DOLOR



“Llegué por el dolor a la alegría.”
JOSÉ HIERRO

El dolor es el camino a la conciencia
de las limitaciones en declive,
la luz del conocimiento
que se enzarzó encaramado
en los recodos de la ignorancia.

No hay parto de los montes
que no siembre de heridas las laderas,
de sajaduras de lava ardiente
que borran los caminos
con lastre de abrasado sequedal;
como regato ciego al arroyo,
como arroyo turbulento al río,
como manso río a la mar, 
allá donde el agua es fiera y salobre,
efigie de deceso o de suceso.

Por el dolor llegué a la alegría,
superando los sustratos de salada
y amarga desventura;
no había sabido interpretar la órbita
que iba trazando mi destino,
y el desgarro me infirió
un costurón en el alma como cornada ácida
que lleva a la postración y a la trastienda social.

Pero la vida no es camino recto e infinito
y, en los meandros de los días,
uno acaba columpiando las amarguras
y las adereza de aquello que más le favorece.

En el brocal de la desembocadura,
he aprendido a vadear la corriente
y ahora sé que el trazado acabó siendo
el ideal, el que más me convenía.
Por el dolor llegué a la amargura,
pero entonces no supe discernir
el tortuoso camino que lleva a la alegría.

18 comentarios:

  1. Nadie llega a la felicidad si antes no ha conocido el dolor...asi como nadie sabe del sabor dulce o salado si entes no ha probado el amargo o el acido...Todo es una paradoja en la vida que nos lleva, nos trae y nos define.
    Muy buen poema ante los teoremas de la filosofia de la vida.
    Besos

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    1. Gracias, María. Como no aprendemos en cabeza ajena, las experiencias de nuestros mayores nos suenan a batallitas y no aprendemos hasta darnos de bruces
      Besos.

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    1. Mil gracias, Amapola. Ojalá otros saquen aprendizaje de lo que digo.
      Un beso azul.

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  3. Es una satisfacción el que, después del dolor, haya llegado, por fin, la alegría. Un calurosísimo abrazo.

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    1. Quién no ciega y trilla, difícilmente sabrá del sabor a sudor del pan.
      Un abrigado abrazo.

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    1. Los griegos usaron la tragedia como catarsis; parece que ahora es otra bien distinta y decidida fuera de sus fronteras.
      Un abrazo.

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  5. El dolor y la alegría don esas dos caras de la moneda de la vida.

    Besos

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    1. Cierto, pero para conocer el verdadero dulzor de la alegría, hay que pasar antes el fielato del sufrimiento.
      Besos.

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  6. El dolor nos hace fuertes en esta vida.
    Algunos lo sabemos bien.
    Besos y que el dolor pase y sea alegría.

    MA.
    El blog de MA.

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  7. Como en todo parto, se llega por el dolor a sentir la belleza en la vida..bss

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    1. Tienes razón, Mirella: la vida se hace bella precisamente en sus contrastes.
      Besos.

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  8. Sabio y profundo poema, Francisco...El dolor es camino hacia la humildad...De la mano de la humildad llegamos al amor incondicional y a la alegría de vivir y ser agradecidos...Vamos pasando por procesos y etapas necesarias para el espíritu...El dolor es el gran maestro, que nos prueba la paciencia, la constancia, el temple y el sentimiento, amigo.
    Mi felicitación y mi abrazo de luz por tu magnífico poema.
    M.Jesús

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    1. Mi felicitación por tu respuesta, Mª Jesús. Somos como ese hierro candente en la fragua que luego es golpeado hasta adquirir la forma adecuada. Sin el dolor no se puede llegar a la filigrana artesanal.
      Besos.

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  9. Tus letras guardan tanta sabiduría...y aprendo mucho leyéndolas...Mi abrazo poeta

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    1. Gracias por acariciarme el oído, Ángeles.
      Besos.

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