Hemos aparcado la esperanza
y nos agitamos en la convulsión del noticiario,
al albur de las veleidades de los más grillados,
entre estallidos y estridencias
que surcan los aires
con tino de muerte y diana personalizada y certera,
mas los acostumbrados daños colaterales
mirando hacia las materias primas
y los combustibles.
Instalados en la sinrazón,
niegan lo obvio y votan a la contra y en contra,
como si desdecirse les afianzara
en lo inmaculado.
Una mujer, posiblemente del este,
rebusca en los contenedores
con la esperanza de mitigar el hambre
y algunos sermonean con la jaculatoria
de que vienen buscando la paguita.
Vivir es no perder la esperanza,
obstinarse en llegar a conocer el mañana,
aunque los pronósticos anuncien malos tiempos
para la lírica.
Los bares han enterrado las tapitas
y han descubierto cómo se agitan las registradoras
con los cubiertos y servilletas,
los menús y las suculentas raciones.
Se asocian las ideas afines,
aunque antes se hayan puesto como hojas de perejil,
y se digiere lo indigerible
con tal de sentarte a la mesa y disfrutar el pan,
así como las suculencias del poder.
Desde el puente, más que una panorámica clara,
se divisa un maremágnum.

No me digas que los bares " han enterrado las tapitas". Asco de turistas pidiendo "paellas" a las seis de la tarde, con la caló.
ResponderEliminarAbrazo.
Así es, Cayetano, le han dado la vuelta al tiempo y han convertido las tascas en restaurantes. Ya no hay dónde tomar una copa y dilatar la hora de la comida, ni paladear un aperitivo mientras se apoya o discute la rivalidad de los de la otra cancha. "¿Tiene usted reserva?"
EliminarUn abrazo.
Si miro el título y la imagen voy hacia el título de una obra de teatro y nuestro puente de la mujer acá en nuestra ciudad, si leo tu poema ya se borran esos paisajes y nos adentramos en la realidad triste que vivimos, un abrazo Francisco!
ResponderEliminarPuede resultar equívoco, pero está intencionadamente así escrito, como esa amalgama en la que desenvolvemos nuestro día a día.
EliminarUn abrazo.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarLas noticias nos sacuden el ánimo cada día, Francisco...Desde ese precioso puente estoy segura que se ve una panorámica preciosa, pero la realidad es otra...La frialdad del poder y el materialismo domina a los grandes líderes, que se olvidaron de los derechos humanos y como siempre, los que más sufren son los más necesitados...
ResponderEliminarTe dejo mi abrazo entrañable y mi ánimo, amigo poeta.