21 enero 2026

MUTISMO

 




En la orilla de la espera

se palpa el silencio,

como se palpa la humedad de la llovizna

a pesar de su prudente presencia.


No es silencio,

es alerta, es escucha atenta.

Son los cinco sentidos puestos en servicio,

como el imaginaria responsable

que carga sombre sus hombros

el descanso de toda la compañía.


No se hace notar, pero es activa,

energía que se derrama y empapa la tierra.

En el parterre hay júbilo,

una fiesta de agua imperceptible

que se filtra hasta las raíces de las plantas

y las vigoriza.


Aquí sigo, a la espera, en silencio,

expectante a la oportunidad del encuentro

en el que derramarme en tus brazos.

20 enero 2026

CONSTERNACIÓN

 




Nada más natural que este frío

en las gélidas entrañas de enero,

caminando torpemente

entre mañanas de niebla densa

y chaparrones ocasionales.


La vida es muy frágil y fragmentada,

un cúmulo de disparates en la mente

que ennegrece el panorama,

desde este lado del puente,

tal vez un contagio ambiental

con la secuela de la inseguridad

codiciando la estabilidad desorbitada.


Me pregunto hacia dónde orientar la vida,

cómo reconducir los pensamientos

sin poder apartarlos del drama en Adamuz.

Por el rebosadero inoportuno de la desdicha

esta consternación que nos aflige y apena,

cuando al riesgo de vivir le sumamos

la aciaga desdicha del infortunio.


19 enero 2026

INVOCACIÓN

 




Estos días invernales te contraen la sonrisa,

te retuercen el gesto, y ofrecen de ti

una imagen de fragilidad multiplicada,

como de quien duerme a la intemperie.


No está solo quien tiene un punto de anclaje

en el patio interior de una sonrisa que acoge,

a quien se le confía el riego y el mimo

de la floración que lo sublima y hace acogedor.


No te rindas, las malas hierbas, como el vocerío,

crecen por doquier y exigen una nueva bina,

un esfuerzo redoblado por no dejar de ser

uno mismo,

ese que asume su ayer con sus errores

y subraya los aciertos, en los que afianzarse.


Quédate a la orilla, cobíjate de lo ruin

que se adentra sin invitación ni modales.

No le hagas su juego, que desparrame

sus perversas malicias sin alterarte. Calla,

silencia el yo que se subleva alterado,

no distribuyas su eco maligno y confía.


Esta ola invernal pasará en breve

y le seguirá la prometedora primavera,

donde la beldad reinará triunfante.

No adelantes el reloj. Deja

que vayan menudeando los segundos,

paso a paso,

con el racheo de pies que les caracteriza,

hasta que se acaben estas gélidas mañanas

y nos devuelvan la esperanzada primavera.


18 enero 2026

PERIFERIAS

 



La vida real no bulle

en la fascinación del centro de la ciudad,

donde moran las instituciones,

el comercio, el deslumbramiento

de los escaparates

y lo inaccesible para la gran mayoría.


La vida real late en las periferias,

donde el funambulista

de este pan para este queso,

y el partir y el compartir

alcanza a duras penas para todos.


En la mesa de las periferias,

hay muchos que no llegan a ocupar

un puesto de comensal;

mientras en el centro

se mira con lupa la opinión de otros

para saber elegir acertadamente.


17 enero 2026

LA ATARDECIDA

 



Salgo al encuentro de la noche,

a buscar mi ayer en esas horas disipadas

que ahora no frecuento,

a medir la distancia entre lo que fuimos

y aquello en lo que nos hemos convertido.


Un gentío. Unos van y otros vuelven.

Las calles son un hervidero de sensaciones

entre foráneos y algunos autóctonos,

entre el aluvión que justifica

los numerosos apartamentos turísticos

y también el creciente censo hotelero.


Esta sociedad no se resigna a prescindir

del ocio ni de lo superfluo. Lo banal

es ahora la médula de lo enmarañado

en los avariciosos recodos del deseo.

Adelante. A todo trapo, pese a quien pese.


Las tapas se han alargado y ensanchado

y ahora son raciones extraordinarias

de igual calidad y mayor precio.

Salvo excepciones, si no llevas reserva,

te vuelves a casa tal como saliste.


Yo vuelvo por entre la hilera de naranjos

para no confundir el camino recto,

a encontrar en casa lo que salí a buscar

y a apagar el deseo de una nueva salida.


16 enero 2026

DE REPENTE

 




De repente, amanece, y todo se acelera,

comienzan las prisas, el baño ocupado,

el café ardiendo y el pan duro;

otra mirada al reloj que avanza sin frenos:

la mañana es la volatilidad de la vida.

Se refrena en el trabajo y hasta se eterniza

en la sala de espera del consultorio médico,

es motivo de enfermedad pasiva y penitente.

De repente, la sobremesa, los bostezos,

unos minutos de relax mirando a los adentros

y ya atardece sin la menor misericordia.

De repente, noche cerrada, todo se enmohece,

un repaso a la agenda, copia del día anterior;

prisas, una cena frugal y un cepillado de dientes,

el despertador está alerta en la mesita de noche.

Última reflexión del día. Pausa. ¿Valió la pena?

Y de repente, mañana, más de lo mismo.

15 enero 2026

LA CIUDAD

 




Los mil encantos, las fuentes,

las avenidas, el torrente humano,

esa muchedumbre en soledad,

un alboroto, un tumulto agitado

autoflagelado de prisas;

incomunicación, abandono

soledad en la privacidad del gentío.


Una multitud se cruza en silencio

economizando hasta un leve gesto,

sin saludarse, sin compartir,

cada uno jugando para su bolsa.


Un rumor de sospecha en cada figura,

en cada mirada, en cada gesto,

un pálpito negativo en cada cruce,

en el buzoneo que algo busca

y también en el silencio

de quien comparte el ascensor contigo.


A lo sumo, una mueca muda y cortés,

si bien, lo habitual es un incómodo silencio;

prisas, un contrarreloj que martiriza,

eternas colas en el supermercado,

infinitas colas en la parada del autobús

y también en la oficina de empleo

y en el centro de salud listas de espera.


Concentraciones, largas colas

que acabarán al doblar la esquina.

14 enero 2026

LAS AFUERAS

 




Cayó la tarde, se cerró la noche

ensimismándose en lo lúgubre,

se encendieron los escaparates

y el esplendor imitaba a un sol no radiante

que caligrafía sin calentar el ánima.

El frío es intenso. Pronto;

muy pronto estarán las calles desnudas,

aisladas y silentes.

En el umbral de un comercio cerrado

unos cartones,

una manta cubre un bulto anónimo,

tal vez vencido por el sueño y el cansancio,

posiblemente con hambre y fatiga,

como puño cerrado ante el abatimiento.

Bajo la manta, la ansiedad, la desesperanza,

la duda razonable de si llegará a espabilar

o si será inerte y anónimo para siempre:

la vida es un trazo continuo

que se desdibuja en un punto final.


13 enero 2026

SIN FRONTERAS

 




Ni fronteras, ni comedimientos,

ni respeto por la dignidad del otro.

El deseo, cuando se envuelve

en el celofán de la avaricia,

no es objeto de regalo, sino lujuria.

pura codicia y ambición incontenibles

que asalta en el desencuentro

y se apropia de lo que no le pertenece.


Un puente de barcarolas agresivas,

una maniobra de ingeniería guerrillera

que ancla un punto de atraque al otro lado,

en la intimidad ajena puesta en vilo.


El deso, ese sin lindes que avasalla

desde la formulación en la mirada,

que se enrosca en la apetencia

y rompe las normas de conducta,

con jerigonza de música profana y epíteto.

12 enero 2026

POR LO VISTO

 


Por lo visto, el emperador ha despertado

de su comedida somnolencia

y ha detectado en sus recónditas vísceras

un insatisfecho sueño ardiente

que le devora sus foráneas apetencias.


Por lo visto, sin llamar a consulta

ni a cónsules, ni a pretores,

con la mirada de fuego electrizante

de un tirano que apaga fuegos con petróleo,

ha dado órdenes a centuriones y tribunos

y ha puesto en marcha su sueño expansionista.


Por lo visto, sus estrábicos ojos

y su tupé dorado, no solo miran al sur,

sino que se extasían contemplando

esa basta extensión congelada al norte

y ya ha mandado diseñar antorchas y aparejos

con los que someter el penúltimo capricho.


Por lo visto, se ha levantado una tupida sombra,

obsesiva, opresiva e inmisericorde,

que ciega y niega la trayectoria del sol

por valles, montes y collados,

y hasta el mismo discurrir apacible de los días,

un vendaval de tristeza que ciega la razón

lanzándose al vacío y arrastrando vidas y haciendas.


Por lo visto, estamos ante la memez sin gracia

de un débil payaso cargado de sinrazón,

un demente tirano que sueña días de gloria

mientras cercena la noble arquitectura geopolítica

y calcula cómo trasvasar hacia él los bienes ajenos.



11 enero 2026

CONCHA

 



Antes tuve que pasear mi angustia

por los vericuetos de lo establecido:

todo rigor, todo normalizado,

salvo para ahorrarle pasos innecesarios

al profano que se conduce de buena fe.


En el portillo, tuve que auto despojarme

de todos los elementos metálicos;

pero finalmente, el arco musitó a mi paso

una balada electrónica que se achacó al bastón

y no al neuroestimulador que se aloja

en mi cadera derecha desde antiguo.


Tiene usted razón,

debiera ser un desencadenante,

pero no funcionan así las cosas y tendrá…

Tenga, esté atento a la pantalla. Suerte


En la mesa informatizada, una concha.

Nácar reluciente con valvas casi cerradas.

A poco, había deducido mi fragilidad

y se sumó con un flotador a la corriente

viendo que estaba siendo arrastrado.


Me rasgué, le mostré mi abatimiento

y, como llevada por una ola que acaricia,

me fue llevando de mi deriva a su ámbito.

Ya había abierto sus valvas de par en par

y hasta emanaba flujos de tacto amoroso

de su brillante sonrisa panorámica.


Ahora me importaba más el calor de su alma

que la resolución al problema expuesto:

y yo rendido a los pies de quien

-desde el Calvario-

me había llevado a ciegas y en volandas

ante la delicada Concha

que me rescataría de mi percance.

10 enero 2026

EL OCASO

 




El ocaso, cuando se eterniza,

se amilana en el silencio

y la línea del horizonte se quiebra,

se hunde hasta la sima de lo recóndito;

se ha truncado por el talle

y pierde su progresión,

sin posibilidad remota de ser calafateada,

achicada y puesta a flote.


Los días tienen una muerte transitoria,

un espejismo sensorial,

un tránsito imparable

del que renacen al alba

por la inercia del círculo;

pero no se quema dos veces

el mismo pino, ni la abulaga,

tampoco se queman las cenizas,

ni se renace del camino sin retorno.




09 enero 2026

LA COMETA

 




Se escapó de su mano infantil

y ahora revolotea los cielos inmediatos,

tan inalcanzables como los sueños.


Los Reyes fueron abundantes,

pero ninguno tan sutil ni tan ligero

como la posibilidad de volar,

de meter sus sueños en un gurruño

y esconderlos entre la trama de colores

del tejido etéreo, liviano y vaporoso

por la que ascender a lo imposible.


Sus coletas bailaban el mismo son

que la lumínica y gaseosa cola de la cometa.

Ascendía sin visión de fronteras o límites,

tal y como ella desenrollaba sus sueños

perdiendo la verticalidad en lo vaporoso

de sus muchas elucubraciones y fantasías.


En su locura, dejó escapar la tranza

y la distancia se esfumó por el infinito,

salvo aceleradas caídas que algún torbellino,

como un guiño de proximidad o juego,

le hacía pensar en un regreso voluntario.


La madurez comienza después de los fracasos,

la infancia acaba cuando la niña deja de arriesgar

y averigua que puede multiplicarse, dar vida,

a la que encadenarse cumplimentando el ciclo

y dejando los juegos en manos ajenas

para añorarlos cada uno de los días de su vida.


08 enero 2026

LA DELGADA LÍNEA DEL HORIZONTE

 




La delgada línea del horizonte

me envuelve la mirada

y la dilata de oriente a occidente,

de este sur a otro sur más profundo.


La mar es un bálsamo

con leves o crecidas oscilaciones

que resiste todas las miradas:

las del experto que observa los fondos marinos

y la del lúdico ocasional

que gusta acaramelarse en el ocio.


Pienso en ese más allá de la mirada

y solo descubro cuestiones insolubles:

no hay salvoconductos para todos;

tampoco hay pan, arroz o mijo;

ni siquiera alcanza el agua potable.


Al parecer, el mundo se sustenta

en parámetros indivisibles

que fueron creados mucho antes

que las necesidades humanas,

de ahí la incapacidad matemática

del partir y el compartir.


Dicen que aún no existía el cero,

pero ya se le había concedido

su negativa asignación.

Y, al parecer,

el seguimiento sigue siendo fiel.


07 enero 2026

ESCARAMUZA

 




Se ha hecho el silencio,

han pasado las luminarias de la Navidad;

pero el tiempo sigue inestable,

con alguna que otra alarma

que desestabiliza la quietud.


Con nocturnidad y alevosía,

como lluvia de fuego que somete,

provocada, profusa y fugazmente;

un aluvión, una descarga improvisada

y contundente lluvia de metralla,

como pedradas de fieros honderos.


Una solución insoluble, y por terceros,

-alarmas burladas-

nocturnidad y alevosía

que suplanta el derecho universal

por el viciado camino de la hipérbole.


Un pueblo dividido, tiranizado,

un impostor, auto revestido de justiciero,

un salto olímpico sobre la ley

retorciendo el derecho, al tiempo

que pensando en los bienes ajenos

del acaudalado y recóndito subsuelo,

y la imposición a distancia de criterios externos.


Invierno. Humedad gélida que aísla

a cada quien en sus inquietudes. Frío,

acontecimientos que nos dejan fríos.

06 enero 2026

EFEMÉRIDES

 




Como colofón de los días de Navidad,

de los excesos y de las luminarias,

este vivir que hicimos cotidiano

poniendo en ello juventud y empeño.

La fiesta de lo corriente hecho acontecimiento

del día a día, entre el pasar de puntillas

y el repiqueteo ocasional de instantes álgidos.

Íbamos de estreno, colmados de ilusión.

Tú radiante, yo adecuado al momento.

Habíamos custodiado la inocencia

y era el momento de enfrentarnos a la vida

desde la frágil inexperiencia:

vivimos días de vino y rosas,

aunque siempre un tanto comedidos,

vinieron otros ácimos y a todos plantamos cara

como uncidos a un común denominador.

Hemos vivido el día a día muchos años,

un para siempre que uno imagina lejano

y a veces inalcanzable, pero aquí estamos

para dar testimonio de veracidad.

No fue una decisión de ayer para siempre,

sino una toma de conciencia diaria

con la que hemos cabalgado

bonanzas y tormentas, y también superado

metas fuera de nuestros cálculos.

Algunas circunstancias las hemos pasado

con buena nota, en cambio otras…

Pues sí, también hemos perseverado

en las duras y en las maduras.

En el arcoíris del día a día,

un variado surtido de luces y sombras,

y a futuro, y mientras nos sea posible,

no salirnos del camino hasta llegar a meta.

05 enero 2026

NOCHE DE REYES

 




Noche infinita, eternizada en los anhelos

desde la caída de la tarde;

tonos opacos que invitan a la excitación

y también a soñar despiertos.


Ojos aceitunados, negros

o también pardos o castaño claro;

desorbitados buscando el amanecer

y la amenaza de pasar de largo.

Azules virando a verdosos,

un sofoco de impaciencia;

frío, mucho frío y sudores de dudas:

tal vez pasen de largo.


La exigencia

es confrontarlo con el sueño,

ahí donde la fantasía monta a lomos

de los caprichos, y se revisten de realidad.

En la calle sigue el tumulto,

pero en mi corazón de niño

pernocta “sine die” la ilusión.

04 enero 2026

JÓVENES

 




Unos jóvenes pasan bajo mi ventana

perturbando la placidez del alba.

Algo les urge, algo les motiva,

no parece que sean inquietudes

pero lo toman con una gran impaciencia,

como urgidos de prisas. Vociferan.

Sus gargantas son tubas desafinadas,

tropel de trompetas en sol mayor;

su caterva, timbales fuera de ritmo.

Todavía no alumbra la luz de la mañana

y no se si salen o regresan, si van o vienen.

No parecen ser conscientes del frío

ni de la cobertura opaca y gris

que nos depara el amanecer.

Ellos van subidos en las urgencias

de sus años mozos,

de lo que hacen partícipes a todo el vecindario.

No llevan prisas, se recrean, vociferan,

les urge vivir sin hacer uso el freno de mano,

son disparatadamente escandalosos

y van revestidos de las prisas de los pocos años.

Les miro sin ver. Van desaforados,

urgidos de quién sabe qué.

Al cabo, solo queda un eco que se distancia,

esa misma magnitud existente

entre sus ganas de vivir volcánicamente

y el sosiego que ahora intento recuperar.


03 enero 2026

CANTERA ORAL

 



Venimos del hondón del vacío,

de la placidez oronda y confortable

donde se prodigan los mimos y la ternura,

de donde se comunica y nace la vida;

la boca franqueada tan solo para el llanto,

-apenas un boceto que grita y reclama-

pero con la habilidad del corta y pega

facultado para apropiarse por imitación.


De la cantera familiar, la calle, la escuela,

el caudal embalsado de dimensiones elásticas,

casi infinitas: un pedrusco, una china,

un pequeño guijarro o una roca tallada,

entre gorjeos, risas y lágrimas,

inventariando las riquezas que se acumulan.


Y allá, en la alborada de su amanecer,

se abriga con el ademán de un gesto amable,

o con el aljamiado ancestro de sus predecesores

dibujando arabescos armónicos y dúctiles,

como encendido arrebol de insultante lozanía.


En el azul de su horizonte, la dulce bonhomía

que le ha sido inculcada junto a la ternura,

la delicadeza gestual y amable

que viene del candor, de la sinceridad,

la sencillez, la ingenuidad y la pureza de ánimo.


En el resquemor lúcido de la vorágine,

la sonoridad de un susurro que recala en el alma,

se anida, se arraiga, se abriga, y allí florece.

02 enero 2026

POR ENTRE LAS RAMAS

 



Observa la soledad de la arboleda,

los tiritones tan sensibles

de sus ramas nudosas y desnudas.


Observa al tibio sol

atravesando con su espada sin filo

lo que fue frondosidad

y ahora es desnudez y temblores,

oro pálido y mullido por los suelos,

derrota de los días gélidos.


Observa la indigencia y el silencio

de quienes rebuscan urgidos por la necesidad

y el estruendo altisonante y molesto

de quienes todavía no regresaron

y trompican aguas a bajo a contracorriente.


Observa el despertar de la ciudad,

el empoderamiento y los tensos andamiajes

de quienes manejan las claves y dan órdenes,

y la ductilidad de los sometidos y cabizbajos,

con las dudas del mañana bajo la solapa.


Observa el espacio por donde caminas

y goza de la fortuna de tener criterios:

no vociferes, disfrútalo en tus adentros,

como quien pasa por entre las ramas.