Mi lista de blogs

12 abril 2026

CUANDO CAE LA TARDE

 



Cuando cae la tarde,

todo declina y hasta la luz se eclipsa

como resbalando y agigantándose

hacia el oeste


Es tiempo de recogimiento,

de echar el cierre y volver a casa.

Hoy, domingo, hago el camino inverso

y veo el atardecer desde mi acostumbrado poniente,

pero el sol no distingue de geografías caseras

y lo hace todo mayúsculo y reiterativo,

con ingente y desmesurada metodología

que ha desplazado las referencias

otro tanto como la deriva.


Unos jóvenes pasan pregonando

la victoria de su equipo,

otros lo hacen en silencio y a hurtadillas:

la derrota, como la muerte,

es un llanto compungido en recogimiento

de la que nadie alardea.


Es tiempo de volver, ha caído la noche

y el cansancio es un sumatorio negativo

a las contrariedades que entristecen el alma.


Alguien que no ha visto, tampoco ha creído,

quizás mañana, cuando tenga en sus manos la prensa,

le traiga malos recuerdos su ufana incredulidad

y se arrepienta de la terquedad mostrada:

el dedo en la llaga es una derrota superlativa.

11 abril 2026

MI HORIZONTE

 



Mirar, contemplar el distante horizonte,

ponerle puntos suspensivos a esa visión

que no acaba donde la limitación visual

y termina por acomodarse en nuestro yo,

hasta amalgamarse de forma compacta.


Una unidad, un todo indivisible y único

en el que se fusionan y mimetizan

todos los tiempos verbales,

y también,

lo que pudo haber sido y no fue:

la voluntad, el deseo, la fortuna,

los sueños formulados,

y también,

los sobresaltos y las adversidades.


Mirarme en el horizonte de tu mirada

y descubrir mi yo anudado al tuyo:

mi horizonte.




10 abril 2026

SOBRE LA DESNUDA ACERA

 




Vivir es circular en una noria de feria

que le transporta a uno de lo vivido a lo soñado.

A veces, resulta complicado imaginar

dos raras coincidencias en la confluencia

de un mismo ángulo agudo,

a mí me vino en suerte revivir y restaurar,

en la intimidad, el huerto del abuelo.


Sobre la desnuda acera,

en el hueco entre el cemento y las losas,

el arrebato fragante de blancor del azahar,

su aroma intenso, el verde y perenne espera,

en esa vida perfumada y coloreada de cotidiana

hermosura anaranjada, que es es primor

entre cantos, añoranzas y lamentos:

un fruto que es simulación, adorno

y escenificación de la apetencia,

pero en su variedad ornamental y amarga.


Un falso huerto que se alinea de uno en uno,

hermanados sobre la misma acera,

y hace cortejo que serpea

con el mismo ritmo y zigzagueo de la calle,

perfumando, dando acogedora sombra.


Para todos, algo estrafalario y ostentoso, una más,

como siempre que se intenta algo específico;

para mí una vuelta a la infancia que se esfumó

y que sale al encuentro imposible

de aquellos que me precedieron.


09 abril 2026

OCTOGENARIO

 



                           Aunque uno viva setenta años,
                    y el más robusto hasta ochenta,
                    la mayor parte son fatiga inútil,
                    porque pasan aprisa y vuelan.

                    (Salmo 90, 10)



Mirar atrás, baladronear la vista en la corriente

de los días, y visualizar el viejo calendario;

menudear en la letra cursiva del cuaderno

y encontrar la fecha y la hora precisa:

tal día como hoy, a la una y cuarto de la madrugada.


Segundo fruto del amor, primer varón,

y la asignación del nombre del abuelo,

para que así no se deshaga el ovillo

y el enlace carnal tenga su signo y derivada.


Pasó la infancia atropelladamente,

la pubertad, la juventud, la madurez...

Llegó el tiempo de las mermas

y sigo sorteando los meandros

con ciertos desequilibrios,

y los sobresaltos y cascadas con inestabilidades

y algunas perentorias urgencias.


Vivir es acariciar las noches

con la brillantez de los momentos

plácidos de lucidez y dulzor del pleno día,

es paliar el dolor y pasar página,

es mirar atrás sin ira y hacia adelante,

vaciar los bolsillos de mezquindades,

con las alforjas repletas de esperanza...


Es sabernos aves migratorias.

08 abril 2026

CICLOS

 



La luna ha perdido un jirón de sí misma,

ha dejado de estar oronda en los últimos días,

posiblemente algún rozamiento excesivo

o un secreto amor no correspondido

y sus posibles achares inconciliables

en forma de acicalados desgarros.


Una siniestra sombra invade su ánima

o una erosión o desgajo impropio,

que no tuvieron en cuenta

cuando se aleló en éxtasis de amor.


De aquellos oros licuados que se desperdigaban,

dejando testimonios de desvaríos,

este alocado allegamiento impropio,

despeinada y con los mechones al viento,

como improvisado y aderezado desaliño.


Es cierto que pasa desperdigando amores,

pero también lo es que se desgasta

y se desvela en sus destellos,

mediante descuidadas ráfagas desatadas

y hasta las hace transparente y frágil.

07 abril 2026

ECOS LEJANOS

 




En la sala, el hogar, la protección,

el crepitar de la leña hasta ser brasas

y el derroche de amor

como moneda corriente y en curso,

como cinturón de seguridad sin resquicios ni aristas.

Al final de la escalera,

los pasos crujientes sobre madera,

los relatos en la voz de la abuela,

los sueños y los ensueños por entre las fértiles fisuras,

y entre las sábanas los atolones de lo imaginado.

En la plaza, los juegos aplazados

hasta el día siguiente

y la guardia pretoriana de las palmeras

elevando los nidos más allá de lo visible.

En la campana del reloj

la repetición de las horas en punto

y la veleidad sonora de las medias;

los juegos, los Chorros, los buñuelos,

y la pescadería aromando las mañanas

entre voces y escamas en competencia.

En la era, las reproducciones cinematográficas,

los enfrentamientos bélicos y las conquistas,

y desde mi ventana,

el azul del mar haciendo guiños relucientes

de tierras desconocidas,

la aventura de un más allá que rompe las lindes.

06 abril 2026

TESTIGOS DE UNA ILUSIÓN

 



Hemos sido testigos mudos

y todo pasó por fuera de nuestros linderos;

sin escaleta, pero con banda sonora,

articulando cada uno de los movimientos,

aunque ajenos,

muy ajenos a lo que estaba sucediendo.

Testigos sin testimonio,

con una amalgama confusa

que aporta más atropello

que diligencia ordenada y armónica.

Ha sido un paréntesis obligado del calendario,

algo quizás planificado que lleva su propia inercia,

pero que vuelve a dejarnos en el arcén

sin las golosinas de lo imaginado

ni la capacidad de encontrar el camino de regreso.

No hemos entendido el júbilo,

tampoco somos capaces de explicar

esta vuelta atrás que nos devuelve

al punto de partida,

como orillados en un itinerario sin meta.

Del relumbre a la penumbra,

una vuelta atrás que conduce al caos,

donde el amanecer fue tan solo

un ilusorio bostezo

para el que no nos habíamos preparado.

Tan solo testigos

de un inexplicable misterio que no sabemos

hacia dónde conduce, ni por dónde

llegar al atajo que nos devuelva la ilusión:

un no pasa nada, donde hubo pasado todo.

05 abril 2026

NO ESTÁ AQUÍ

 




La claridad ha restallado en la oquedad interior,

unos tules sueltos, una ráfaga ha desordenado

la estética y el orden en la tozudez del claroscuro.


¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?


Ni tiempo ni espacio son coordenadas hábiles;

por tanto, incapaces de sustentar lo infinito

en la mediatriz de la razón y se dilata la tangente.


¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?


La plenitud ha repintado las líneas de lo tangible,

ha insuflado las paredes con primorosa confusión

y ha puesto bocabajo el caos en nuevo equilibrio.


¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?


Plenitud inexplicable, transparencia que traspasa,

óbito yacente que toma corporeidad incorpórea,

cual sustancia insustancial y al tiempo prodigiosa.


¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?

04 abril 2026

TARDE DE ABRIL

 



La tarde de abril discurría con parsimonia,

casi con sosiego hacia el atardecer,

lentamente, como arrastrando los pies

con negligencia e innegable desgana.

Los niños jugaban en el entorno

y ajenos a los acontecimientos,

mientras los mayores tomaban el sol

y, de vez en cuando,

aireaban viejas historias que paladeaban

campechanamente repitiendo estribillos

que les habían transmitido y memorizado.

Algunos dormitaban bajo su sombrero,

acunados en el silencio

y sintiendo la exclusión voluntaria

de ese ejercicio repetitivo y manido

como tema recurrente que ejerce de comodín

y también de socorro.

Una pesadumbre común era el hilo conductor

de quienes se manifestaban de viva voz

y de quienes silenciaban tomando el sol

y dejando transcurrir la tarde.

Todos presentes, pero todos ajenos al momento,

sin pronunciarse acerca de lo acontecido

y echando palabras amorfas

e historias vacuas sobre lo acaecido,

así trataban de ignorar lo verdaderamente trascendente,

eso que posiblemente tendrá o no

repercusión en un futuro inmediato,

mientras llega la noche para todos.

03 abril 2026

EN LA PLAZA

 



Un profundo silencio preside la plaza,

un bostezo de insomnio y cansancio

tras la recogida de la Madrugá.


Voy orillando el ayer

desde este hoy recién estrenado

y todo parece de antaño,

como vivencias añejas de un tiempo reiterativo

que vuelve una y otra vez

en olas superpuestas y nacaradas,

y hasta emulan un pretérito imperfecto

con sujeto elíptico.


A la gran agitación le sigue la quietud,

el mutismo abismal,

con ecos insonoros que hablan en lo íntimo

y hasta aturde de tanta parálisis.


Ayer todo fue concurrencia, agitación,

aglomeración contenida y controlada,

largas, interminables y disciplinadas colas,

hoy está todo regido por la desolación

y el desistimiento resignado.


Languidece la plaza en su abandono,

bajo el inequívoco signo de la derrota.



02 abril 2026

ADELANTE

 



                                                       A María Luisa Marente, la sal de la Bahía.


¡Levántate! ¿Puedes? Esfuérzate un poco,

no te rindas y presenta batalla al cada día.

No mires atrás, es más esperanzador lo que resta

que el camino recorrido, ahora angosto.

¡Adelante! Siempre adelante.

Lo que falta está al fondo del camino,

no volviendo sobre los pasos perdidos o ganados.

La añoranza es una melodía ciertamente agradable,

pero no es bailable en tiempo presente ni futuro,

sino como memoria de un pretérito anterior

tan inamovible como inciertamente repetible.

Ningún álbum de fotos habla del mañana,

sino de los pasos desdibujados en la memoria

o del enroque en lo que pudo haber sido y no fue.

Adelante, rebasa tus límites,

álzate sobre la cuerda floja de tus debilidades

y gana el pulso al día de hoy.

Mañana… Mañana volverá a ser presente

y tendremos que abordarlo con los mismos criterios.

Y así, siempre adelante...

No vuelvas la vista atrás, sino para tomar impulso.


01 abril 2026

SOL OBLICUO

 




Por la oblicua ribera,

como señalando la desembocadura,

se rasga el amarillo dorado en mil pedazos

incendiando el atardecer,

y orienta las aguas camino del mar,

envolviéndolas en ternura

y como anticipo del abrazo salino

en las que se harán un todo,

a veces en calma

y otras en agitado temporal.


Las marismas le ofrecen su amplia sonrisa

y la placidez, y la parsimonia,

y el remanso de una larga despedida,

con la somnolencia que anticipa al descanso;

y así, más que fluir, se recrea en la dehesa

y avanza sin descanso, con certezas, sin prisas.


Va colmado de suspiros

y de ahogados lamentos,

de perfumados achares de azahar,

de fortuitos encuentros

y de miradas dilatadas desde ambas orillas

ansiosas de permanecer en curso.


Caminamos. Cada quien sigue su itinerario:

el sol hacia su declive, del que despertará ufano,

la aguas del río hacia el nudo marinero

al que abrazarse,

y yo… Yo a soñar, a revivir momentos plácidos

en la vorágine ruidosa de la ciudad.


31 marzo 2026

ESTADO DE FELICIDAD

 



La felicidad, un estado de gracias

que tiene más que ver con las sensaciones

que con el inventario;

sin dudas es sabor en los labios

y en los alabeos del corazón,

es sonrisa que se contagia y comunica,

que se expande por todo el cuerpo

y este lo filtra

por cualquiera de los sentidos,

por algunos o por todos a la vez.


Es satisfacción colmada

y es también generosa dádiva,

es donación y es donaire,

gentileza y estado de plenitud,

no por ello de abundancia,

sino de perfil colmatado.


Es aquello que abarrota las expectativas,

lo que sobrenada por la superficie

de lo recóndito y de lo mínimo,

de lo suficiente;

es la robustez de lo pequeño

y es múltiplo de los imprescindibles;

pero ante todo,

es silo que no se vacía

ni en lustros de aciagos males;

porque siempre, siempre, siempre,

podría haber sido mucho peor:

balance con el que mostrarse satisfecho.


30 marzo 2026

SILENCIO AUDIBLE

 




Los ojos, expresión silenciosa y vivaz

que comunican y sellan cada afirmación

o cada negativa, cada resplandor,

y también la opacidad de los silencios.


No es verdad que estén limitados,

tal vez nuestros sentidos no sean aptos

para percatarnos de cada uno de sus asertos,

así como de sus rechazos;

pero es evidencia irrefutable

que sus expresiones se hacen audibles

y confirman o deniegan cada una de las interrogantes

en lo recóndito de nuestros pensamientos.


También sonríen, cuestionan, dudan,

o exigen un argumento más contumaz

cuando el perfil captado es escurridizo

y se cuela por lo oblicuo de lo tangencial.


Tanco cuando afirman, como cuando deniegan,

apostillan y sellan con lacre cada aseveración.

Es parlamento que no necesita audífonos,

sino complicidad en la mirada

y apenas un ramillete de símbolos

capaces de sintetizar todo un tratado comunicativo.


Cuando te miro, cuando me miras,

tu silencio y el mío se me hacen audibles.

29 marzo 2026

PALMAS Y OLIVOS


 


¿Ves esas palmas y esos ramones de olivo?

En unas horas serán enarboladas por el pueblo

y loarán con boato a quien monta el jumento,

pero con idéntica frivolidad le volverán la espalda

y hasta será negado por el adalid de sus seguidores.


¿Ves esas colas infinitas delante de los templos?

No. No van a escudriñar sus corazones, es un desfile

que tiene más de cromatismo y boato que de misterio,

un tiempo que se adelanta para visualizar de cerca

las figuras que en breve harán estación de penitencia.


¿Ves los exuberantes vestidos y los ricos ornamentos?

Hoy todo es flamante o por novedoso pasa puntual lista,

para quienes miran y escudriñan los vestidos ajenos.

Es una puesta en escena, con sus figuras y sus figurantes,

también para la masa que todo lo contempla y fiscaliza.


¿Ves cuánto rigor y parafernalia en cada encuentro?

En breve se marchitarán todas las flores, en breve

pasarán al archivo anual los piadosos pensamientos,

en breve dejará de tocarnos el corazón y será pasado

que un año más tarde nos ha de remover de nuevo.


Dios mío, Dios mío, ¿por qué te he abandonado?


28 marzo 2026

EN CAMINO

 




Por el Chaparrillo se presiente,

pero es al pasar la Jaula

cuando se nubla la visión y comienza la nostalgia.

Cada tramo, su nombre y su recuerdo vivencial,

cada cuesta, cada curva, cada subida o bajada,

y el nombre propio de quien lo hizo notorio

e imperecedero como privilegio.


Tras Cuestablanquilla,

curvas y contracurvas te plantan en Savarito,

última mirada atrás y el albor

de una panorámica radiante,

que desaparece para siempre

y nos consuela el ánima

mostrándonos la mar como destino azul,

abierto al universo

y a las ansias de un mundo por descubrir.


En camino,

sin la certeza de volver sobre los pasos de nuevo

y regresar a los orígenes,

pero con el marchamo indeleble

de la cuna y el abolengo intimista de los ancestros

que va sellado en el tirabuzón del ADN.


En camino,

siempre pensando en el próximo regreso.

27 marzo 2026

LA COMETA

 




Su larga cabellera fue atravesada

por una espada de luz

que vino a incendiar el atardecer,

hasta transfigurarse

y subir y subir sin ataduras y sin desvanecerse.


A lomos de sus escasos años,

todo cuanto anidaba en su corazón

eran sueños esperanzados,

aventuras que el devenir y la sorpresa

deshilachaban en sus tardes de ocio.


Con las lecturas,

llegó a hacerse una capa ingrávida

con la que cabalgar los sueños

y surcar los cielos

hasta trascender más allá de las estrellas.


No había alcanzado aún el punto álgido,

pero en sus adentros sabía que estaba próximo,

que ese era el camino.

Y al tiempo que hizo volar su cometa

hasta desaparecer por los confines del infinito,

su volátil imaginación cabalgó los cielos

y fue al encuentro de aventuras soñadas

desempolvando sus fantasías

y arropándose en ellas.


26 marzo 2026

VEN Y CÓLMAME

 




En el silencio que precede a la bulla,

en esos instantes de caos

donde se perfila el trasiego

y los rezagados alteran el recogimiento...

¡Ven y cólmame!


En el esfuerzo penúltimo de los ensayos,

en la revisión de todos los enseres:

la morcilla, la faja, el costal,

el alma traslúcida y entregada...

¡Ven y cólmame!


En tañido afligido de cada redoble,

en el pesado camino del calvario,

en la marcialidad contenida de cada nota

y en el dibujo de mis desfiguraciones...

¡Ven y cólmame!


En la revirá, en el ¡vámonos de frente!,

en el sobre los pies o en el menos paso quiero,

en cada levantá, en cada golpe de martillo,

como nudillos acerados sobre mi piel...

¡Ven y cólmame!


En el ámbito silente de la banda de música,

en la sonoridad mística de la música de capilla,

en las estridencias de los tambores y cornetas,

con el alma sobrecogida o con espasmos…

¡Ven y cólmame!

25 marzo 2026

PANORAMA DESDE EL PUENTE

 



Hemos aparcado la esperanza

y nos agitamos en la convulsión del noticiario,

al albur de las veleidades de los más grillados,

entre estallidos y estridencias

que surcan los aires

con tino de muerte y diana personalizada y certera,

mas los acostumbrados daños colaterales

mirando hacia las materias primas

y los combustibles.

Instalados en la sinrazón,

niegan lo obvio y votan a la contra y en contra,

como si desdecirse les afianzara

en lo inmaculado.

Una mujer, posiblemente del este,

rebusca en los contenedores

con la esperanza de mitigar el hambre

y algunos sermonean con la jaculatoria

de que vienen buscando la paguita.

Vivir es no perder la esperanza,

obstinarse en llegar a conocer el mañana,

aunque los pronósticos anuncien malos tiempos

para la lírica.

Los bares han enterrado las tapitas

y han descubierto cómo se agitan las registradoras

con los cubiertos y servilletas,

los menús y las suculentas raciones.

Se asocian las ideas afines,

aunque antes se hayan puesto como hojas de perejil,

y se digiere lo indigerible

con tal de sentarte a la mesa y disfrutar el pan,

así como las suculencias del poder.

Desde el puente, más que una panorámica clara,

se divisa un maremágnum.