20 febrero 2016

DORMÍA



Yo dormía mientras mi corazón velaba.
(Ct 5, 2)

Dormía,
y en el trance  ─supuestamente
extraño─, se producía la celada
y te buscaba por entre las rendijas
de mi deseo,
donde dejabas de ser etérea
─aunque siempre idealizada─
para acurrucarte entre los brazos
de mis ensueños
que nunca desfallecen
ante un escorzo de fortuna
y te perfila con el difumino
de la codicia que me aprisiona.

Tú, el aposento de mi descanso,
el acantilado en que me atalayo,
la dársena en la que fondear
guarecido de las inquietudes
que me atormentan,
que me turba el seso en exceso.

Fuera de ti no hay búsqueda,
porque estás delineada
─como el horizonte─
por el caos de la nada.

Tú.
Tú eres mi mar, el mar, la mar,
la desmesura salobre,
agitada y musicalizada,
el oleaje que me balancea
entre un no y un quizás.

Tú ibas de acá para allá
en el rompeolas de mi tormento,
y me así a tus caderas de agua
para hacernos posada y fonda,
morada dilatada del amor.

12 comentarios:

  1. El sueño y el agua se convierten aquí en dos buenos métodos para encontrar a la amada, entendida siempre como algo dinámico que muta fácilmente al compás del deseo.
    Un abrazo, Paco.

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    1. Por distintas causas no he contestado los comentarios de los dos últimos poemas, pero no tengo más remedio que ser cortés y mostrar mi agradecimiento.

      Un fuerte abrazo.

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  2. Simplemente maravilloso...el amor tiene esas cosas. Besos

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    1. Muchas gracias, Musa. Seguro que tú debes inspirar grandes sentimientos a tu amado.

      Besos.

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  3. Una maravilla y con el mar de soporte, casi ná.

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    1. Mil gracias, Tracy, siempre tan afectuosa conmigo.

      Besos.

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  4. Ufff, qué bonito, Francisco.
    Me ha encantado ese amor en oleaje, delimitado, al parecer por un horizonte de pensares, pero que a la postre, son los que se aferran para no dejarla ir...
    Besos.

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    1. Me fascina la franqueza de tus palabras, Marinel, y te lo agradezco.

      Besos.

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  5. Qué bien has expresado ese sentimiento inmenso y mágico, que nos acuna, nos calma, nos protege y nos eleva...En ese trance entre la realidad y el sueño el "amor-mar"nos proyecta a la infinitud por encima de nuestros límites humanos y finalmente es "posada, fonda y morada".Mi felicitación por tu creatividad, sorprendente y genuina,amigo.
    Mi abrazo grande y feliz domingo.
    M.Jesús

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    1. Si el amor como creo es abajarse al otro, ese acercamiento nos engrandece y eleva. Te agradezco grandemente la facilidad que tienes para interpretar cada uno de mis giros, para desentrañar cada metáfora. Me es muy importante que me leas y comentes.

      Besos.

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  6. Qué comentario podría ser digno para esta joya de amor tan extraordinaria?
    Un beso.

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