30 octubre 2015

DEL MAR A LA ORILLA



“Quien a vosotros recibe, a mí me recibe.
(Mt 10, 40)

Tiende tu mano; echa el copo de tu garra,
fájate en la orilla sin hacer prejuicios
y dando lo mejor que sale de ti mismo.
Observa, examina los gestos de espanto,
contempla cómo esa masa de miedo
sabe distinguir el Amor de la guerra.

Vienen del otro lado de la vida,
del filo de la navaja y la espoleta,
de unos intereses oscuros, sembrados;
de allá donde las casas saltan por los aires
y voltean miembros humanos
con la onda expansiva esparciendo muerte.

No. No tienen enemigos. Son ellos;
son ellos mismos que han sido inoculados
con la división en la que encaramarse
en el odio por intereses de terceros.

Eran parientes; vivían en paz,
─entendiendo por tal, equilibrio inestable─
pero es muy osado un asentamiento
sobre un manantial de oro negro
que provoca babeo en las fauces de los lobos.

Son más morenos, más cetrinos,
pero sus ojos claman compasión
y como todas las aves heridas
buscan el consuelo del bálsamo:
arráncales las espinas de la piel y cobíjalos.
Hazlo por ti mismo, para que la muerte
sea absorbida en la victoria:
“fraternidad, antídoto ante la indiferencia”.

34 comentarios:

  1. Hay muchos que desgraciadamente no llegan a la orillas, y lo triste es que muchos de ellos son niños.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desconocemos el número de los que no llegan, pero son muchos efectivamente. Es una pena la clase de sociedad que estamos construyendo.

      Un abrazo.

      Eliminar
  2. Desesperados que intentan llegar a tierras extranjeras por causa de intereses y de guerras propiciadas también por naciones extranjeras.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tú lo dices más explícitamente, pero también hablo de eso, de que son otros los que han venido a echar la gasolina y a vender las cerillas.

      Un abrazo.

      Eliminar
  3. ¿Dónde está la fraternidad? Buen fin de semana. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una pregunta incontestable. Se necesitaría una voz contundente y muy numerosa para que se dejara oír.

      Un abrazo.

      Eliminar
  4. Desgarrador poema Francisco.
    El tema de los refugiados es muy doloroso . Las guerras siguen .¡TERRIBLE !
    Apapachos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, es desgarrador, pero no es una historia novelada, es el lamento de los sin voz que clama, muchos de ellos desde los fondos del Mediterráneo.

      Besos.

      Eliminar
  5. "...Vienen del otro lado de la vida... Son aves heridas, buscan el consuelo y el bálsamo..."
    Es el mismo Creador, disfrazado de refugiado que se nos acerca...Y nuestro corazón debe reconocer su reflejo y su misterio...que también está en nosotros mismos...
    Un poema que es homenaje, súplica, reconocimiento, esperanza y amor incondicional...Todo ello asciende al universo, Francisco...
    Mi abrazo de luz y mi ánimo siempre.
    M.Jesús

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, María Jesús: homenaje, súplica, reconocimiento y esperanza. No tengo una voz significativa, pero no puedo callar este genocidio que a quienes pueden repararlo no les inmuta. Gracias por tu visión lúcida, por leerme y comentarme.

      Besos.

      Eliminar
  6. Lo más terrible es que los causantes parecen no darse cuenta del dolor, de las desgracias y de las injusticias que producen sus terribles acciones.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No es que no se den cuenta, Rafael, sino que se tapan la nariz y miran para otro lado.

      Un abrazo

      Eliminar
  7. Largo caminar hasta llegar al mar donde muchos perecen, sólo quieren vivir en paz y encontrar un mundo mejor en donde sus hijos puedan crecer y vivir lejos de una guerra injusta y cruenta......pero que les espera después de solventar tantos peligros?...

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los sirios que están saliendo en tan dificultosas maneras, son los que tienen medios económicos para pagar a las mafias que hacen leña del árbol caído; los pobres se quedan allí esperando su suerte. El largo caminar me recuerda la charla con una senegalesa que me contaba que tardó tres años y medio en llegar en patera a España: dos años hasta llegar a Ceuta y uno y medio más hasta lograr embarcar en la patera. Tuvo suerte: traía a un niño pequeño y estaba embarazada. Después de muchas vicisitudes, sus hijos están escolarizados y ella trabaja en la cocina de un bar-restaurante.

      Besos.

      Eliminar
  8. "Hazlo por ti mismo, para que la muerte
    sea absorbida en la victoria".
    Aquí hay frases divinas...
    Estremecedor poema. Tras casda verso tuyo late el corazón de una flor llamada Piedad.
    Escribes con el alma.

    Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me ha emocionado que destaques unos versos. Gracias infinitas por catalogar de flor esos latidos de sentimientos.

      Besos.

      Eliminar
  9. Es horrible como la poesía, tu poesía, hace que estos temas se vuelven aún más duros y hacen que te escueza el alma de dolor.
    Oye , ¿no habrá forma de hacer llegar esta entrada a esos lobos?, déjalo, sería como echarle perlas a los marranos.
    Beso fuerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que es mucho más dura la realidad que lo que yo evoco, pero no te falta razón que el asunto es bien duro. En cuanto a los lobos, pues eso, tú misma has dado la respuesta.

      Besos.

      Eliminar
  10. Bravo. Inmenso poema. Aun estoy conmocionada después de ver a esos bebés muertos. Esto es intolerable.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estamos siendo despiadados contribuyendo con nuestros silencios a la muerte de tanto inocente. Gracias, Amparo, por tu comentario.

      Besos.

      Eliminar
  11. Hola Francisco. No sabría añadir nada a los comentarios anteriores.
    Con tu permiso publico este poema tuyo, inmenso, en mi muro de facebook.
    Ángel

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te agradezco, Ángel, tu comentario y la publicación.

      Un abrazo.

      Eliminar
  12. Somos nosotros los que iremos del mar a la orilla y ellos nos dirán en su gozo y con paz "pasad y comamos".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mil gracias, Enrique, por este comentario.

      Un abrazo.

      Eliminar
  13. Tus poemas son aldabonazos en la conciencia. Un abrazo amigo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Chelo, por no olvidarme, como yo trato de no olvidarme de los que más sufren.

      Besos.

      Eliminar
  14. El principal problema de nuestro tiempo y las autoridaders dormitan sin saber qué hacer, aplazando una solución que muchos no podrán ver en su tumba dentro del Mediterráneo.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este es un forúnculo grave que le ha salido a la sociedad europea y que no sabe qué tratamiento le ha de aplicar. De momento están con emplastes que valen para nada. El idílico mundo de la Unión Europea tiene los pies de barro.

      Gracias y un beso, Carmen.

      Eliminar
  15. Son seres humanos necesitados de humanidad, que se aprecia en muchos, pero no en los que más poder tienen para acabar con esta lacra que tanto duele...
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tristemente no interesa la humanidad. La prueba es que los capitales circulan con toda impunidad y las personas encuentran fronteras y alambradas, además de las barreras naturales de la naturaleza como el mar.

      Besos.

      Eliminar
  16. Admiro que hayas podido plasmar también esta trágica situación,pues creo que no hay nada que pueda explicar tanta falta de compasión por aquellos que debieran por obligación proteger a los que lo necesitan. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy firmemente convencido de que esto es sólo la compasión de alguien que se estremece por lo que está pasando, pero también que si fuéramos millones las voces que se compadecen, si llenáramos todo de compasión, los políticos darían respuestas que ahora no dan. Ellos se mueven por la agitación de las masas y nosotros por los impulsos del corazón. Nos toca poner nuestro granito de arena. Mil gracias, Katiuska.

      Besos.

      Eliminar
  17. ¿Cuándo podremos estar conscientes de que todos somos hermanos, Paco? ¡Cuánto lo anhelo!
    Un fuerte abrazo anisado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy seguro que hacia esa hermandad caminamos, hacia la perfección de los sentimientos, pero visto lo visto nos queda mucho camino por andar, Sara.

      Besos anisados.

      Eliminar