24 marzo 2011

INFINITUD


Cuando la pescadilla se muerde la cola
está prefigurando
presagios de infinitud

15 comentarios:

  1. Jaja!
    Oye, lo primero que me ha venido a la cabeza, al ver la foto, ha sido mi infancia, y casi mi nacimiento...
    La de cariocas que habré comido en mi vida, y casi nazco en una pesacadería cuando mi ama estaba comprando carioquitas. Cuenta que llegó a casa y que las tiró, las arrojó al fogón, a la par que gritaba del dolor. Yo ya venía empujando como una desesperada, jejejeje!

    Así que morderse la cola, como las pescadillas, anuncia infinitud...
    Pues puede que tengas razón, que todo tenga que ver con el círculo infinito, no sé...

    Nada, que pase usted un buen día, Don, que no sea infinito, eso no, que los días conviene que sean variados!
    Un abrazote carioco!
    ;)

    ResponderEliminar
  2. Lo malo es que a en ocasiones entramos en un bucle y no sabemos salir de él a pesar de nuestros intentos.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  3. O que todo está bajo control, jajajaj... No sé, que cada uno lo vea como quiera.
    Un abrazo Francisco.

    ResponderEliminar
  4. La banda de Moebius, la pescadilla infinita, el cuento de nunca acabar. La eternidad debe ser eso.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Paso a saludarte mientras me sea posible y el tiempo me lo permita, para acompañarte en el fin de semana, produciéndome una grata emoción compartirlo contigo.

    Al permitirme disfrutar de tus entradas, pensadas con la lógica del sentimiento para satisfacción de todos los que tienen el gusto de leerlas y opinar del tema sobre el que verses.

    Con afecto por mi parte me despido, hasta otro memento que nos siga aportando reforzar la amistad a través de las palabras en equilibrada armonía...

    María del Carmen

    ResponderEliminar
  6. Me encanta esa palabra: infinitud; es sonora, es redonda y encierra su concepto tanto.
    En cuanto a la pescadilla que se muerde la cola, mejor dejarlo. Que tenga una excelente tarde de primavera sevillana. Un abrazo, y muy honrado me deja con sus generosas palabras en ArteTorreherberos.

    ResponderEliminar
  7. Al ver la foto creía que nos ibas a hablar de los pescaitos ¡Qué decepción!
    El finito siempre dando la lata.
    Cuando mi hija era pequeña decía : Te quiero , mucho , mucho, mucho y abriendo los bracitos lo más que podía decía ¡infinito!"
    "Cuando el ocho duerme sueña con el infinito "
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  8. ¡Lo que nunca acaba! Más vale que sea bueno y/o apetitoso como esas pescadillas...beso

    ResponderEliminar
  9. Una nueva forma de representar al infinito,
    buscando símbolos en la vida cotidiana.
    Que pase un feliz día.

    ResponderEliminar
  10. Frente a la infinitud me siento muy limitado, pero tengo mucha fortuna: amigos que soportan cuanto digo y lo comentan, y casi un centenar de seguidores. Gracias a todos y un abrazo.

    ResponderEliminar
  11. Y usted que lo diga :-) Jamás se me habría ocurrido una reflexión tan certera mirando dos pescaditos fritos, tan habituales en mi tierra. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. Un poco feas así pero que buenas a la hora de comerlas.
    Y una buena reflexión, si señor.
    Saludos de lo + cordiales.

    ResponderEliminar
  13. Pensé que era el signo de piscis, o algun frito que has hecho:)
    No se si será finitud o infinitud, pero me has arrancado una sonrisa
    Un beso

    ResponderEliminar
  14. La cola de uno parece una manito, siempre es grato pasar a dejarte unas palabras y mi aprecio Francisco, besos

    ResponderEliminar
  15. Hola Francisco... ya que de interpretaciones se trata yo digo que la infinitud se representa en el círculo que el animalito ese produce al morderse la cola. Visto de otra manera podría ser un signo de autoagresión o de autolimitarse, fíjate que mi padre usa este término: te estás mordiendo la cola, eso cuando una prejuiciosamente se pone impedimentos para emprender algo.
    Mi cariño y mis besos!

    ResponderEliminar