09 febrero 2026

CUARESMA

 




Sueñan las crisálidas,

durante el duermevela invernal

los brillos y capa de lunares

de su despertar en primavera,

cuando la albahaca es primor clorofila

y fragancia virginal el azahar

del naranjo y el limonero.


Yo sueño el reverdecer

de los caminos y veredas,

la pasión extrema de los lirios,

el incienso y el humo de los cirios,

la vida retoñada al fin,

como sorpresa incomprensible y esperada.


El calendario avanza torpemente

y el capataz ajusta y calibra,

-hombro con hombro-

tallas y talles donde posar la carga.


El jazmín anuncia el acontecimiento,

y el cíngulo y el esparto

el ajuste preciso y adecuado.

El martillo, con su tono de acento,

golpeará el instante preciso.


Larga es la espera,

charcos y más cúmulos y cirros,

desde estos arracimados días de invierno.


8 comentarios:

  1. A veces pienso que el calendario no avanza, que se ha quedado estancado, embarrado por la lluvia. También me acuerdo de Noé.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cayetano, espero que Noé acabe de construir el nuevo arca antes de que sea demasiado tarde.
      Una sonrisa y un abrazo.

      Eliminar
  2. Pero que bien escribes , has ganado solera con los años.
    Hoy en mi blog se habla de ti. Gracias y un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De ti solo puedo esperar bondad y generosidad, Chelo.
      Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  3. Hermosísimo poema, Francisco, gracias, un abrazo!
    P.D. Chelo nos recordó visitarte

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No le hagas mucho caso a Chelo, María Cristina, uno habla siempre bien de sus pertenencias y Chelo es una amiga y una devoción muy especial.
      Un abrazo.

      Eliminar
  4. Es hermoso encontrar sitios donde se hable de tu escritura, querido Paco poeta amigo. Un gran abrazo y mi felicitación, no te digo mucho más, porque tú sabes bien lo bastante que te admiro.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias, Sara. Pero no olvides que Chelo no me enjuicia, ella hablará siempre bien de mí, con o sin motivos.
      Un abrazo, Sara.

      Eliminar