25 julio 2018

EL PUNTO FINAL DE TU RELATO





Atrás quedaron los días violentos,
la metralla y la actitud
de en prevengan.
Ahora,
el silencio ha tomado su cota más alta
cuando inicias el viaje vertical y te eternizas.
Toda una vida de desencuentro
contigo mismo y con el medio;
─con cercanos y lejanos─
despojado de todo y de todos
en el imperio de tu mundo interior.
Ahora eres reserva en la alacena
del frío, helada espera
de la rendición.
Te faltó redaños para manejar
el bólido de tu vida
y saliste por el arcén y la mediana
en un centenar largo de tumbos
que te llevaron otras tantas
al límite de tu capacidad de resistencia.
Cuando te habías familiarizado
con techo y horario,
con las cadencias que otros manejan,
─aunque con reticencias─
es tu organismo el que se indisciplina
y escribes en tu diario
puntos suspensivos imprevisibles
que serían a la postre
el punto final de tu relato.

8 comentarios:

  1. Es lo que tiene conducir sin frenos.
    Un abrazo, Paco.

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    1. Así ha sido: una vida a contracorriente.

      Un abrazo.

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    1. Efectivamente, Emilio Manuel, metafórico porque esconde la identidad de una persona concreta, cuya vida no ha sido nada fácil.

      Un abrazo.

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  3. No sé si lo he comprendido bien... ¿hablas de un periodista o reportero? Sea como sea me ha entusiasmado.

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    1. No exactamente, Sechat, hablo de una persona que tuvo una vida muy agitada y de espaldas a todos y también a leyes y convenciones.

      Lo siento, otro será menos oscuro. Un abrazo.

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  4. Pues ya descansó y de su paso por aquí se llevó el haber tenido la suerte de encontrarse contigo . Un abrazo.

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  5. Toda una vida de desencuentro
    contigo mismo y con el medio;
    ─con cercanos y lejanos─
    despojado de todo y de todos
    en el imperio de tu mundo interior.
    Difícil vivir contra la corriente.
    Feliz día.

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