04 abril 2017

CANCIÓN DEL ALFARERO



Tierra mojada, pateada, amasada,
que duermes un largo reposo
haciéndote dúctil, flexible,
moldeable, condescendiente
entre los dedos que te den vida;
tierra dormida en masa amorfa
que esperas hacerte peonza
entre las caricias de unas manos
de las que emerger para tomar vida.

Tierra que aspira a cacharro frágil,
a adorno o a útil continente,
recipiente para el óleo o la sed.
¿Acaso dudas que ser es padecer?

Tras el modelado, dejarás de ser pegote,
te espera el secadero, los abalorios,
el dibujo armonioso o el pintado
y el horno del sacrificio incruento.

No hay entidad sin martirio:
ningún soldado es laureado
sin dar la vida para ser reconocido.

16 comentarios:

  1. Bonito homenaje el que haces a un noble oficio: el alfarero obra el milagro de convertir el barro en una obra creativa, como dicen los libros antiguos que se creó el primer hombre. La vida es creación de cacharros nuevos y destrucción de "cacharros" viejos. Y así se completa el ciclo en un viaje de ida y vuelta.
    Un abrazo, Paco.

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    1. Muchas gracias, Cayetano, un día más. Yo estoy entre esos cacharros viejos, todavía no rotos, pero sí resquebrajado.

      Un abrazo.

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  2. Preciosa metáfora de la misma vida, que a todos nos moldea y nos prueba...Realmente no hay atajo, sin trabajo; todo lo que nos proponemos lleva su tiempo y su afán, en ello ponemos la piel y el alma, mientras el espíritu espera adquirir "el nivel de calidad adecuado" para elevar las alas...Mientras tanto, vamos comprendiendo la labor alfarera del tiempo con paciencia, constancia y mucho amor...
    Mi felicitación por este poema-reflexión, profundo y sabio.
    Mi abrazo y mi ánimo siempre.

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    1. Muchas gracias, una vez más, María Jesús, por tus satisfactorios comentarios. Es una suerte que puedas leerme así.

      Un fuerte abrazo.

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  3. Maravilloso reconocimiento a esas manos prodigiosas, Francisco. Por aquí en mi tierra, especialmente en Ráquira, es un oficio muy reconocido, productivo y gratificante.

    Un abrazo.

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    1. Aquí es un oficio en retirada, No que corra el riesgo de extinguirse, pero sí muy venido a menos. Muchas gracias, Rafael.

      Un abrazo.

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  4. ...y si no se lo creen, que se lo pregunten a las mujeres.

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    1. En mi infancia están todos esos útiles de la vida diaria: el cántaro, el botijo, la orza, el lebrillo... todo aquel barro trabajado y cocido que fue sustituyendo el plástico.

      Besos.

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  5. Hola Francisco. Qué bonito el poema que le has hecho al alfarero y al barro. Es cierto, en la vida para que a uno le pongan corona de laureles tiene que haber pasado por mucho sufrimiento o trabajos. Aunque en estos tiempos hay quien tiene corona de laureles a pesar de que no se merece.
    Me ha gustado mucho el poema.
    Abrazos

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    1. Cuando así sucede, Isa, ese reconocimiento no satisface porque todos saben que carece de valor. Muchas gracias por leerme y dejar tu opinión, Isa. Recuerdos a Antonio.

      Un abrazo.

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  6. La alfarería... De lo que más admiro, a la par con tus letras, artistazo.
    Un beso anisado.
    *Si quieres y puedes, busca a Juan Quezada, orgullo de mi tierra, Chihuahua. Qué piezas hacer el señor!

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    1. Muchas gracias por la equiparación. He buscado información de este insigne mexicano y me siento muy honrado por ello. Siempre gracias, Sara.

      Besos.

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  7. Precioso tu poema, Francisco, que me trae la fuerza de la redención de la tierra de por allá de nuestro sur chileno y que pasa a ser reliquia de los visitantes, como para nosotros tus poemas.
    Abrazos.

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    1. Gracias, Vicente. El poder evocador de la palabra es casi infinito: a ti te ha llevado al sur de tu país y a su gente. En verdad, mi pretensión era de universalidad, tal vez por eso se puede adaptar al conocimiento de cada lector. Te agradezco mucho tu comentario.

      Un fuerte abrazo.

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  8. Qué belleza de poema, todo cacharro de barro lleva la nobleza de la tierra, el agua y las manos que lo realizaron en su lugar de origen.Saludos

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    1. Muchísimas gracias, Rosa María, por tu comentario tan acertado.

      Un abrazo.

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