08 enero 2016

ANGUSTIADOS



Tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando.
(Lc 2, 48)

Las faldas maternas son las fronteras
naturales de la primera infancia
y de la vida al completo de todo hombre:
el bebé, porque en ello le va la vida;
el anciano, porque sueña
insistentemente en el regazo materno.
Cuando la vida hace como que se aleja,
que se fuga hacia el desagüe del Tártaro,
nada como el deseo irrefrenable
de volver a encarnarse y a encaramarse,
de inmortalizarse en un presente inmóvil.

Alejandro, apenas tres años,
ha vivido el infierno de perderse
bajo el abrigo insolente de la intemperie,
desamparado a la luz de las estrellas,
cuando el cordón umbilical reclama
sollozante la conexión a las entrañas maternas.

Se obró el milagro: al límite de la vida,
sus padres, angustiados,
lo abrazaron sin preguntas,
como quienes conocen la respuesta,
mientras desatan el nudo que les asfixia.

30 comentarios:

  1. Lo malo de las historias terribles con final feliz es que, por desgracias, suelen ser escasas.
    Un abrazo, Paco.

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    1. Es cierto, pero hace unos días sucedió. Hace muchos años, un primo de mi padre pasó por la misma circunstancia, toda la noche en la sierra cuando a penas hablaba.

      Un abrazo.

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  2. Que facilidad tienes para hacer poesía de todo amigo , que facilidad. Un abrazo .

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    1. Gracias, Chelo, créeme la facilidad es puro esfuerzo.

      Un fuerte abrazo.

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  3. Maravilloso texto. Me has puesto los pelos de punta. Mi hijo estuvo perdido durante media hora cuando tenía 6 años. No puedo olvidar el terror que pasé.

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    1. Quizá lo hayas sentido más profundamente en clave al suceso que nos cuentas de tu hijo. Te agradezco el comentario.

      Un beso.

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  4. Impresionante el poema, porque impresionante es también el hecho que lo inspira.
    Me alegro mucho de que encontraran al pequeño.
    Un abrazo grandote, Francisco.

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    1. Muchas gracias, Isabel, por tu comentario.

      Un beso grande.

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  5. El ángel de la guarda veló por él y propició su regreso al hogar. Una historia que ha inspirado a tu poema y que afortunadamente tuvo un final feliz. Hoy también he escuchado otra noticia que en cambio se me heló la sangre en las venas, seguramente al igual que yo has tenido conocimiento....la maldad humana no tiene límites.

    Te dejo el enlace por si acaso

    http://www.publico.es/internacional/miliciano-islamico-mata-madre-tratar.html

    Besos

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    1. Efectivamente estoy al tanto, pero ya tenía escrito este poema. Como muy bien dices, la maldad humana no tiene límites.

      Besos.

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  6. Los finales no siempre son felices, lo son rara vez.

    Un abrazo

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    1. Es verdad, este tenía todas las papeletas para acabar muy mal. pero por fortuna se ha salvado el niño.

      Un abrazo.

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  7. Muchas veces he sentido el deseo de volver a esconderme bajo los pliegues de esa falda...y no es porque como bien dices, cada vez nos acercamos mas hacia el desague del Tartaro, sino que considero que no he hecho las cosas bien..hay tanto que hubiera podido mejorar...No hay segundas oportunidades lo se y por eso trato de que los años que quedan sean de la mejor manera...Me gustan las historias que cuentas de tu infancia...del pueblo donde creciste..quizás pronto nos cuentes alguna otra anécdota del Francisco niño...besos

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    1. No me gustaría que tengas mala conciencia, Mirella, pues por mucho que hayas hecho, siempre se podría haber hecho mucho más, pero no se trata de una competición sino de amar. La vida la vivimos en directo, sin ensayos, y no hay lugar para arrepentirse, sino para aprender del ayer y aplicarlo al hoy.

      Te agradezco mucho tu seguimiento y estas palabras que me dedicas. No olvides que no existe la perfección, sino un camino sin retorno en el que vamos haciendo lo que nos inspira en cada momento.

      Besos.

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  8. Me encantan tus poemas. Estan llenos de sabiduria.
    Un abrazo grande, querido amigo.

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    1. Gracias, Josefa, mil gracias por tus palabras. Uno sabe lo que le gusta, pero no sabe lo que le gustará a los lectores.

      Un beso.

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  9. Una divinura con final feliz.
    Precioso !
    Apapachos!

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    1. No sé si has oído esta noticia que sucedió en España hace unos días. Gracias por tu palabra mágica.

      Apapachos.

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  10. Tierno y emotivo poema de un feliz reencuentro.
    Amigo Francisco, que el año que entramos te de salud y paz.
    Un abrazo.

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    1. Muchísimas gracias, José, por tu opinión y tus bellos deseos, los cuales hago recíprocos, como no podía ser de otra forma.

      Un abrazo.

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  11. Como siempre lo has bordado. Me recuerda una parte de mi historia personal, yo también me perdí y todo el pueblo me buscaba:-) Que bien lo has expresado "mientras desatan el nudo que les asfixia." Buen finde Bss

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    1. Muchas gracias, Katy, por tus palabras. El secreto es que tengo un bastidor e hilos de colores con los que hacer festones y cadenetas.

      Besos.

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  12. Qué horrible sentirse desamparado sin esa vital conexión para un niño y como bien dices y creo, para cualquier persona con el nexo maternal.
    Puedo imaginar la angustiosa situación por parte de todos hasta encontrarse...uffff
    Poetizas tan bien todo que me introduces de lleno en el sentir de tus poemas.
    Gracias por ello.
    Besos.

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    1. Gracias, Marinel, por tu comentario y conmoción. Sólo poniéndonos en la piel del otro podremos tomar idea de la verdadera dimensión de las cosas.

      Besos.

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  13. Ese cordón umbilical que nos cortan al nacer y que nos separa de ella físicamente, aunque ya no esté sigue siendo un nexo de unión imaginario muy fuerte.
    Yo, que desde niña me acostumbré a vivir sin ella por circunstancias, la valoro más que nunca y aprovecho cada minuto.
    Un abrazo.

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    1. Resulta muy satisfactorio conciliar tantas voces en torno a un mismo hecho al que tan vinculados estamos todos. Que nunca dejes de valorar y sentirte unida a quien te dio la vida.

      Besos.

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  14. Muy buen poema para una historia de final feliz. Ojalá y todas las que son similares llegaran al mismo abrazo.

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    1. Mil gracias, Asun, celebro que te guste.

      Besos.

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