Cuando la lluvia pasa de ser generosa,
y hasta vocea el nombre de Noé
en brazos o de la mano de un bombero,
que te ayuda a cruzar la calle
únicamente con lo puesto.
Cuando atrás se quedan las pertenencias
y solo te acompañan los recuerdos,
las vivencias entre esas paredes,
las fotografías de quienes te precedieron,
que son los sillares de tu propia vida
y también la de tus herederos;
las risas, las lágrimas, los lamentos...
Cuando el enchufe se cansó de dar luz
y ahora da agua a manos llenas,
cuando el suelo es un manantial inagotable
que hasta ahora había vivido días resecos.
Cuando la cama juega a ser patera
y las paredes amenazan con desplomarse
y hasta revolcarse por el suelo de impotencia.
Cuando al derrumbe de los escasos ánimos
se añade la casi certeza de un abatimiento,
la resignación es suma de calamidades
en un polideportivo donde habita la solidaridad,
y se enjugan las lágrimas propias y ajenas.

Va dando miedo cualquier cosa. "Abatimiendo", dices tú.
ResponderEliminarDesánimo. Derrumbe.
Me acuerdo siempre - debe ser cosa de la edad- del poema aquel de Quevedo que empieza: "Miré los muros de la patria mía..."
Cuánta razón tenía.
Un abrazo.
Los clásicos lo son porque tocan temas capitales de forma magistral.
EliminarUn abrazo.
( La foto)
ResponderEliminarGratos recuerdos de una segunda residencia que tuve en Extremadura. No fue la lluvia, sino un atranco en el desagüe de la cocina que hizo que el lavaplatos me saludara con su agua residual por el enchufe del salón. Muy divertido.
Todos o la mayoría hemos padecido algún percance que nos aproxima a la dimensión de esta catástrofe.
EliminarUn abrazo, Cayetano.
Qué bien lo has descrito.
ResponderEliminarPD. Francisco, un ruego ¿Tú me podrías mandar el poema que le hiciste al calentador de cama de mi abuela? ¿Lo .recuerdas? Nos pediste que si alguien wuería que escribieras sobre algo antiguo...
Y yo te mandé la foto de él.
Soy un desastre y no la encuentro, me pega que tú seas más ordenado que yo.
Ya me dices ...
Mil gracias.
La memoria no es mi fuerte, pero soy previsor y tengo un archivo con todo lo publicado. La dificultad es que he de buscarlo por el título. Lo voy a intentar.
EliminarUn fuerte abrazo.
Lo tengo. Picha aquí: https://diasdeaplomo.blogspot.com/search?q=la+cama+planchada
EliminarSabía yo que tú eras el orden con piernas.
ResponderEliminarMe he vuelto a emocionar al ver la entrada y al leer la poesía .
Qué bien poeta eres y como te salen esas cosas de escribir sobre objetos ya en desuso, pero actualizados en sentimientos y emociones.
Infinitas gracias, amigo sevillano y vecino en los veranos de mi Fuengi.
Un gran abrazo lleno de agradecimiento.
Mañana, jueves, pasate por mi casa , que es la tuya, si te apetece y tienes tiempo.
Si no, yo me pasaré por aquí.
Lo del orden con piernas te ha quedado muy simpático. Muchísimas gracias.
EliminarUn abrazo.
Lo siento , pero el jueves se metió por medio la muerte de una amiga y desgraciadamente tenía otros menesteres que me alejaron del blog.
ResponderEliminarHoy, sí, lo que he escrito va de homenaje a ti y a mí abuela, que no es mala compañía.
Infinitas gracias
Lamento tan triste suceso. Que los ángeles la lleven a su destino y allí sea colmada de dicha para siempre.
EliminarGracias a ti y un afectuoso abrazo.