09 enero 2017

LAS NAVIDADES

Al menos cuatro soldados israelíes muertos y 15 heridos en un atropello 
con un camión en Jerusalén

A un mes de antelación
iluminamos calles y plazas
con derroche tecnológico
y escasa iconografía navideña:
es tiempo compulsivo de compras,
de aminorar las listas del paro
con trabajos de esclavos
y enriquecer las estadística de manera impúdica.
El comercio se queja en la caja
y el gobierno atraca la caja
para pagar las pensiones;
los desahogados de turno lo justifican todo
por la larga esperanza de vida:
quienes animan a la eutanasia
prometen que viviremos en Jauja
como quien lanza octavillas desde un coche en marcha,
mientras los que protegen la vida
encomiendan a los ancianos  a la beneficencia
donde han de encontrar
una trascendencia asegurada.
Nace el Niño en jolgorio apócrifo
y las calles son ríos laico-festivos
que desembocan en un océano de caprichos
insípidos; sin sal, sin yodo, sin olas.
Es tiempo efusivo, amable, de grandes propósitos
que no tenemos intención de cumplir
y nos cruzamos felicitaciones y buenos deseos
como antes hacían a diario
dos que se cruzaban por la misma acera sin conocerse.
Despedimos el año bajo las burbujas del engaño,
¡oh, milagro aparente!
Ciegos ante el espejismo de un cambio de calendario;
la agitación se acelera
y nos hacemos monárquicos de la ilusión
con los resto de la paga extra
o planchando la tarjeta de crédito de la escasez.
Una semana más tarde,
─apagadas las luces─
llega la bajona endémica y nos encuentra de nuevo
desnutridos de esperanza:
ha subido la luz, el combustible, los transportes,
has discutido en la mesa de la falsa abundancia
con toda la parentela
y el ejecutivo amenaza con nuevos reajustes
mientras los tercos fundamentalistas siguen empeñados
en matar inocentes en Jerusalén.

24 comentarios:

  1. Si me voy a tu final, los fundamentalistas matan en Jerusalén, Berlín o París, pero hay otros que, sin decir que lo son, dejan morir a hombres, mujeres y niños en las puertas de Europa o ya dentro de ella y solo me quedo en Europa. De lo demás, como digo en mi entrada "Año nuevo, ¿vida nueva?, ¡¡anda ya!!".

    Un abrazo.

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    1. No creas que me olvido de los anteriores, Emilio, sino que señalo este por ser el más reciente y por la simbología que tiene Jerusalén en el mundo de las creencias. En suma, una nota más de evolución junto a todo lo anterior.

      Un abrazo

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  2. Y con la amenaza del copago farmacéutico para los pensionistas que cobren un poco más de la miseria de la jubilación mínima. Noticoa de hoy.
    Un abrazo, Paco.

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    1. Hay días que son como arrancar la hoja del calendario y tratar de que pase en blanco. Como no se atreven a cobrar los impuesto de forma progresiva y escalonada donde más hay, y como las arcas han sido saqueadas... ¡Hágase la Luz! Le cobramos a los pensionistas que más cobran y no tocamos el statu quo de nuestros protegidos. Estoy a favor de que quienes cobran una pensión de miseria no le cobren nada por los medicamentos, no es que yo no quiera pagar sino que siempre rompen la cuerda por lo más débil, mientras aplaudimos el golazo por la escuadra de ayer de Messi.

      Un abrazo.

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  3. Si, Francisco...Tu poema es todo un canto a la realidad fría y materialista que nos circunda...Y por eso de vez en cuando me subo a mi "Atalaya del silencio" para renovar ideas, imágenes y tiempos...
    La vida sigue adelante y cada cual vamos creando nuestra propia realidad, ojalá que pongamos nuestro granito de arena para mejorar este pobre y complicado mundo, amigo...
    Mi abrazo, mi ánimo y mi cariño.
    M.Jesús

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    1. El silencio es sin dudas una atalaya defensiva, pero de vez en cuando hay que salir y vocear todo lo que sucede a nuestro alrededor, María Jesús.

      Un fuerte abrazo.

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  4. Buffff, vamos, que de seguir así todo y si añadimos el cambio climático...nos queda un aliento...
    Jo, me da mucha tristeza sentir y pensar la verdad. A veces me gustaría disiparme...
    Besos.

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    1. Te asiste la razón, Marinel, pero no nos podemos dejar abatir. Hay que sacar pecho y plantar cara. Aunque nos revuelquen el el lodo, no nos dejemos vencer.

      Besos.

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  5. Una entrada muy dura Francisco, y más dura porque es la realidad que vivimos y vemos. Los hombres hemos perdido el norte y la brújula y estamos en un árido mundo, donde los sentimientos mueren en el barro pisoteados por otros hombres.

    Un abrazo con cariño.
    Ángeles

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    1. No me siento ejemplo de nada, Ángeles, hablo de aquello que me hiere, de lo que me llama la atención, de la derivas de las cosas y de las gentes.

      Gracias por ese abrazo al que me enlazo.

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  6. Hola Francisco, tremendo poema el tuyo, con muchas verdades, pero aún quedamos muchos, muchos que seguimos celebrando la Navidad con el gozo de saber que Jesús nació para nuestra salvación.
    Seamos nosotros ejemplo y hagamos pensar a los que se han vuelto insensibles y locos.
    Un gran abrazo amigo.

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    1. Muchas gracias, Sor Cecilia, por sus palabras. La fe es un don inmerecido, pero el respeto forma parte del paquete educativo. no se pueden imponer los credos, como tampoco machacar siempre al mismo sector de la sociedad.

      Un gran abrazo.

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  7. Tremenda tu entrada de hoy, ufffffffffffffff

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    1. He creído conveniente hacer algo así para poner cada cosa en su lugar, al tiempo que guardamos guirnaldas y pastorcillos, Tracy.

      Besos.

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  8. Esta es la clase de entrada que no se puede calificar...Decir que me ha gustado lo que has puesto, desmejora la sensación que queda al leerlo..porque la verdad, no me ha gustado...y no las letras, esas están bien puestas, es el contenido que me enoja..me duele...que humanidad ni nada...que especie la nuestra que hace un alto por unos días al dolor ajeno y se llena de lujos y comida...como las fiestas paganas de los romanos....
    A mi en particular me has tocado en el fondo, porque se que para muchos que conozco, las navidades de este año has sido las peores, sin comida que llevar..sin dinero..sin trabajo..y hasta sin hijos con quienes celebrar...no puedo seguir..
    Besos...

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    1. Muchas gracias por todo lo que expresas, Diva, muchísimas gracias.

      Besos.

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    2. Estoy de acuerdo con todo lo que dices en tu poema.
      Mira que se a hablado tantas veces de las injusticias que llenan el mundo pero nunca se acaba tanto mal.
      Un abrazo fuerte.

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    3. Eso quiere decir, Josefa, que no hay el menor interés en acabar con ellas, no que no se puede hacer nada. Nos gobiernan los intereses de otros, de una élite.

      Un fuerte abrazo.

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  9. La felicidad es deseable para todo el año y no para estas dos semanas de imposturas, regalos y gastos extremos. Vivimos en un teatro de marionetas, manipulados por el consumismo, mientras los problemas siguen ahí, lacerando a pesar de árboles navideños, luces y fastos, ágapes y buenos deseos.
    Un saludo

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    1. Gracias, Carmen, por tu atinada aportación.

      Un abrazo.

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  10. Mis aplausos amigo Francisco por tus letras navideñas... dicen verdades como templos. Feliz año nuevo 2017.
    Abrazos.
    MA.
    El blog de MA.

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    1. Muchas gracias, MA, por ese aplauso.

      Un fuerte abrazo.

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  11. Muy fuerte... la realidad nos rebasa. No perdamos la fe.
    Paco. Fíjate que al pasar yo saludo a gente desconocida, como se hacía siempre, nunca he dejado de hacerlo. Generalmente no responden... pensarán que los he confundido, jajaja. con más ganas lo hago, soy terca en lo de la amabilidad. Me sorprende la cara que ponen, al sentirse percibidos por alguien, en este mundo de invisibilidad. No sé, a veces creo que un día veré que la gente se salude y se desee buen día, otra vez, co,o cuando éramos chicos. No creo que cueste mucho recuperar costumbres que creaban algo de comunidad. Soy tonta, creo. Creo a menudo que la gente puede tener sentimientos y no solo intereses personales. Se ha ido acabando todo eso, Paco, hay mucho malito del alma y so hay que estar recibiendo afrentas, porque la gente ya no cree que haya gente con buenas intenciones.
    Un abrazo.

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    1. Soñar no cuesta y tampoco es tanto esfuerzo hacer cada uno la parte que le toca. Si las cosas no funcionan que no sea por mí; yo hago mi parte y llego hasta donde puedo. Esta debe ser la actitud y no refugiarse en que "como el otro no hace nada..."

      Un fuerte abrazo.

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