31 octubre 2009

LO SUCINTO

Me quedo con lo sucinto:
nada de alharacas,
ni haciendas,
ni grandes gestos,
ni exuberantes ornamentos,
ni amistades de feria,
ni grandes promesas,
ni incrementos patrimoniales.
Sólo no ser solo,
sólo no estar solo:
me basta una sonrisa, un guiño,
un atardecer dorado,
una mañana lluviosa,
el aroma a pan recién horneado,
pisar la hierba fresca,
el eco impreciso del viento en el pinar,
perderme en las páginas de un libro;
despertar en ti, lector,
la curiosidad, tal vez, adormecida:
nada más, nada menos.

2 comentarios:

  1. Lograste encontrar la verdadera esencia de la vida. Eres rico y sabio.

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  2. No sé hasta que punto lo logré, pero esa era la búsqueda.
    Un beso.

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