31 julio 2014

ESCRITOS MARINO



Como en la jungla,
sobrevivir es una tarea ardua;
en los fondos marinos
cada animal es comensal
o alimento para el otro.

En la diversidad son innumerables
las peculiaridades de cada especie,
pero entre todos, el calamar
es el más erudito y próximo
a la inteligencia humana.

El hombre, usando el cefalópodo
ha llegado a la heroicidad
de cocinarlo en su tinta, a la romana
o la extravagancia de un arroz negro,
pero se sabe  —Cousteau dejó
anotaciones no publicadas—
que este animal escribe
líquidos y encendidos romances
pasionales o retazos de gestas heroicas
de las que el mundo de la superficie
lo ignora todo y también lo que pierde.

Entre los restos de un barco hundido...



30 julio 2014

PIEDRAS PRECIOSAS



El mar, en su continuo
y oscilante escupir agua y espuma,
siembra el rebalaje
de piedras preciosas
labradas por la lenta
y artesana mano
de la impasible paciencia.

Doña Erosión tiene un taller
subacuático donde seres extraños
diseñan y esculpen
—bajo sus órdenes—
con el intenso tesón
de un clandestino taller chino,
una infinitud de piedras preciosas,
todas ellas de esquinas romas
y colores tan variados
como el cromatismo de una paleta.

Pero son preciosidades
por y para el agua
que cuando salen de ella,
la tristeza les abate
y el brillo peculiar que les da el agua,
la sal o tal vez el yodo,
se enmudecen
como con la pena de un abandono.

Si paseas por la orilla
y encuentras una arribada de estas piedras,
ponlas por un instante en tus manos,
pero no las saque de su medio
para no robarles el alma,
pues sería como disecar
a una hermosa sirena
y pretender que nade
o haga bellos cánticos
en el confort de tu sala de estar.

29 julio 2014

ELLA ERA



Ella era un cuerpo,
un cuerpo, cuerpo, cuerpo,
un cuerpazo;
sus curvas eran chicanes
en la cintura, protuberancias lácteas
en el busto, caderas de ánforas
romanas y piernas infinitas;
su cuello era de alabastro maleable,
sus facciones cinematográficas
encuadraban la boca granate
que invitaba al festín;
su melena, color caramelo,
era ondular incesante
con la brisa marina al compás
de sus desplazamientos parsimoniosos;
sus ojos, dos estrellas
de la constelación de Orión,
expresaban la música de aquel silencio
que precedía al exaltado encuentro
y se hacía más rotundo en la corta distancia;
su piel era sedosa intemperie,
salvo dos mínimas expresiones textiles
que hacían suculento y demorado
el apetecible manjar.

Cuando llegó a mi altura,
sentí desvanecerme
por una subida de tensión arterial,
mas cuando abrió la boca
y pronunció con torpeza de flautín desafinado
palabras anodinas y átonas,
se esfumó la pompa de jabón
sin dejar restos en mi recuerdos
que no fueran los de un desescombro.

¡Menudo cuerpo en silencio!

28 julio 2014

INMENSIDAD



Panorámica azul sin límites,
la mirada no agota
los extremos
desparramada la vista
en el apacible azul
que se expande y se fusiona
con el que cae desde el cielo.
No hay bruma
en este día excepcional
sino un filtro azur ilimitado
cuando, lejos de la orilla,
te sientes abrazado por el agua;
se llega a dudar a qué mundo
se pertenece,
si al alejado sólido,
al líquido o al celeste
que en todo instante
es la cúpula de tal
inmensidad.

27 julio 2014

BARCO HUNDIDO



Se pudrieron las maderas,
se oxidaron los hierros,
se hizo opaco el brillo de los bronces,
se ahogaron las ratas
y acabaron sirviendo de alimento
a peces acostumbrados a otra dieta.

Lo que fue una vía de agua
acabó con la vida
de todo ser viviente
en un medio hostil
que ahora son cuadernas en reposo,
una estructura desestructurada
con adiposidades coralinas
que los estudiosos miden
para calcular el paso del tiempo;
tiempo que en los fondos marinos
sólo miden lo inconmensurable
de vidas que dan vida
y refugio a otras vidas.

26 julio 2014

LA NOCHE

Fotografía de José Antonio Tamayo


Se puso el sol como descendiendo
a los abismos abisales,
allá donde la vista
es un sentido inoperante
y la contemplación pertenece
a los hondones de los vigías ciegos.

Desde los fondos marinos
emergen algas que no hicieron
juramento de fidelidad al sol
ni saben deletrear clorofila,
y se columpian a merced
de las corrientes submarinas,
con la música
de las partituras raptadas.

La noche en el mar
es como esos ensueños fantásticos
que por la mañana no recordamos
pero sabemos de su existencia;
en el submundo húmedo, salobre y frío,
no dejan de sucederse
los acontecimientos, pero en un perímetro
inmenso que nos está vedado.

25 julio 2014

REFLEJO

En el reflejo del agua,
tu silueta quebrada
por el ondular constante
que ejerce la brisa.

En las constantes
de mi inquebrantable amor,
en reflejo fiel
de mi vida en tu vida,
la esclavitud que me libera.



24 julio 2014

LA VENUS



Belleza griega con nombre latino,
cardenillo de bronce
que te exhibes en las curvaturas
sinuosas de sin par belleza.
¡Oh, diosa de la lujuria
surgida de la espuma marina
y testicular de Crono!
¡Oh, pérfido Urano, cuya hoz
tuvo el desacierto adamantino
de un cirujano excelso!
Nacida del mar y para el mar,
eres el cuerpo diez
de los que se broncean
en la atractiva playa de Marbella,
tal vez por eso, te confinaron
de la playa a la que das nombre
a un rincón ajardinado
que apaga la belleza marina
cambiando el mar por
una simple fuente.
Tu belleza sigue siendo incólume,
pero te han ninguneado
a un segundo plano.

23 julio 2014

LA LUZ



En la playa,
la luz amanece cenizosa
cuando el sol bosteza
los primeros vislumbres;
al comenzar el día,
se hace rubio como un trigal
mecido por el viento;
al medio día,
cuando elimina su sombra bajo sí,
es cegador como faro nocturno
que fuerza a entornar los ojos;
y al atardecer,
cuando declina por el poniente,
es un ascua sonrosada y tibia
cuyo color va enmudeciendo
según cae la noche;
así también mi vista y mi ánimo
cuando no detecta tu presencia.

22 julio 2014

EL RAPTOR



Lo sospechaba y estaba en lo cierto:
en las profundidades del mar
vive el raptor de las partituras,
por eso es tan complejo
pronosticar la música de las olas,
siempre similares, siempre distinta.

Bajo el azul verdoso, a veces azur,
bajo las mareas y las tempestades,
bajo el perpetuo ondular
y las crestas de espuma color de nata,
el guardián sigiloso, el secreto musical
del batir salado del agua del mar,
con la connivencia del dios Neptuno
de quien se sabe su protegido,
tal vez hijo secreto,
hace y deshace en los archivos a voluntad.

No hallé bibliografía,
pero sé que estoy tras la pista cierta
de un descubrimiento insospechado
que pronto recogerá la enciclopedia.

21 julio 2014

EL NIÑO



El niño en la playa es azogue.
Plantas la sombrilla,
—con más o menos esfuerzo—
y salvo un viento huracanado,
allí queda viendo como la sombra
se va desplazando
con el mismo ritmo del reloj solar,
pero un niño...
El niño es agua y arena en salpicaduras,
son gritos, lloros y júbilo,
es una prospección en la arena
donde sacar agua, enterrase
o una trampa donde cazar los fantasmas
de su imaginación fecunda; también
el esguince de un paseante inoportuno;
son preguntas, más preguntas, enfados,
voces, cubos y palas, castillos que mueren
antes de obtener la habitabilidad,
carreras, pelota, pisotones en toalla ajena...
El niño en la playa es verdadero torbellino,
es disgusto y es molestia...  salvo mis nietos
que son inequívocamente adorables.


20 julio 2014

MEDITERRÁNEO



En las playas de Marbella
—la nueva Babel—
no hay confusión,
pero son infinitas las lenguas
de un sin fin de procedencias
y dispersión en el mapa.
El Mediterráneo es un saco de agua,
una bolsa con una única salida: el Estrecho,
que discurre desde Algeciras a Estambul
lamiendo ambas orillas,
y tomando savia, sabor y saber
de cada uno de sus hombres ilustres.
Por el mar llegó el alfabeto fenicio,
los números arábigos,
el saber del ágora ateniense
y la ley y la lengua de Roma;
el Mediterráneo nos emparentó
con Sócrates y con Platón y Aristóteles;
nos hizo aurigas con Homero
y hasta intrépidos odiseos;
luego serían Virgilio, Tácito, Horacio...
El Mediterráneo, soberanía del dios Poseidón,
sobre el que se desparrama
esta mirada plácida de hoy, es el mar de todos,
el glorioso y sin par Mare Nostrum.

19 julio 2014

PLEAMAR



El mar parece
venir a mi encuentro
y ha llegado al borde mismo
de las sombrillas y tumbonas,
a penas una estrecha franja
donde poner a salvo
las pertenencias.
Ahora todo es agua,
una invitación a sumergirse
en las templadas aguas salobres
y dejarse abrazar
en el viejo sueño camino de Ítaca,
donde alguna sirena
hará navegable
esta llamada que desde
los fondos marinos
son ecuación con su incógnita,
su viento favorable
y sus posibles temporales:
la mar es archivo de sueños y ensueños.

18 julio 2014

GAVIOTAS



Amanece,
se ha echado el viento
y el sol está titubeando
entre nubes;
el agua se ha ido mar adentro
y sobre la arena,
como un maná blanco
moteado de pintas oscuras
millares de gaviotas
hollan la arena
y rebuscan entre la nada
de la bajamar.
Los animales anuncian
que será un día agitado,
pero de momento
reina una paz
como llovida del cielo;
innumerables alas que se batirán
en retirada hacia el cielo marino
con la llegada de
los primeros bañistas.

17 julio 2014

SUJETO



Quiso el poeta aspirar el aire marino
aderezado de sal yodada.
A lo lejos oteó el mar
por encima de sus lentes y sus libros,
cruzo la arena,
se descalzó y le dio tres vueltas
a los bajos del pantalón
—ahora marengo—
respiró hondo, muy hondo,
y se llenaron sus fosas nasales
de océano profundo
y su mente de imágenes soñadas
que pronto expelieron sintagmas y morfemas;
tenía la mar como sujeto,
—la mar objeto de esa escapada—
lo adobó con los epítetos más ocurrentes
y sus correspondientes adnominales
y predicados con predicamento;
le cortó a la medida una suerte de verbos
transitivos como las olas,
le puso una pizca adjetival
y nada de sal, pues la traía al punto;
transcribió todo aquello
en unas cuartillas que plegó con mimo
y guardó en el bolsillo de su camisa
y acabó sentado en la orilla,
empapándose del ensueño
deliberado.
Finalmente, se coronó
de algas la cabeza
y se hizo una selfie
con la que inmortalizar
lo momentáneo en eterno.

16 julio 2014

VOLVER



Todavía unos instantes de luz,
el agua dorada en el horizonte
y el sosiego como regente
del orden restablecido.

El agua tibia no es sobresalto
en los pies descalzos
y las escasas piedras de la orilla
una invitación a rememorar el ayer
tratando de lograr una triple pirueta
en la superficie, plana y sedosa.

Aquel tiempo lejano no volverá
y en cada piedra,
la aventura circense
que la memoria derrama
y convierte en gozo infantil.

De pronto, el pasado
en la sinopsis de unos lanzamientos,
casi todos fallidos...

En breve, la oscuridad clausurará
el simulacro olímpico,
y volveré al presente cargado de años.

15 julio 2014

MI ENSOÑACIÓN



La playa nos resulta, a veces,
la vida, toda la vida; otras...
otras es un suspiro
como el de la secuencia
entre dos olas consecutivas:
todo depende del estímulo
que en cada instante nos gobierna.

En la arena sigo viendo el dibujo
de tu contorno perpetuado
en mi mente. La playa
fue testigo de nuestros primeros encuentros
y hoy el cementerio
de mi sonrisa y nuestros arrumacos.

La mar, en sus olas, me muestra
tu sonrisa de marfil
y la profundidad de mi abatimiento.
No sé la respuesta;
desconozco por qué te espero,
desconozco por qué tu distancia,
desconozco dónde encontrar
respuestas para tanta pregunta,
desconozco que no te conocía:
La playa es mi lugar de tu ensoñación.


14 julio 2014

EMBRAVECIDO Y MANSO



Entre la calma chicha
y la furibunda galerna,
todos los compases y arpegios marinos,
toda la diversidad
y agitación de las aguas,
todas las emociones
y el flamear permanente,
—en cuya calma—
el movimiento sigue siendo continuo;
como tú, como yo,
una atracción lunática y agitada
como el escalofrío
de dos cuerpos que se encuentran
al otro lado del miedo,
allá donde duermen los náufragos.
La mar en sacudida continua:
siempre desigual,
siempre constante
como esta mirada mía que te busca.

13 julio 2014

BROCHAZO DE LUZ



La luna es un potente faro
en la noche clara,
un brochazo de luz
que incendia su estela plateada
sobre la serenidad del mar,
marcando frontera entre dos penumbras
sin visado entre un acá y un allá;
una antorcha encendida
sobre el temible mar
que queda dulcificado
por una franja anchurosa,
donde la noche
tiene vocación diurna;
una pincelada pastel
sobre la agitada planicie,
tétrica en noches nubladas.
El viento es grácil y débil,
como los latidos del sosiego,
apenas brisa húmeda y brillante
en la mirada, en mi recuerdo
de aquella que me habita
sin descanso,
que agita y remueve
el ondear constante
de ese mar que me inunda
y tiene nombre de mujer:
la bruma que me abruma.